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Preguntas y respuestas sobre la crisis de la carne de caballo

En noviembre de 2012, la Autoridad de Seguridad Alimentaria de Irlanda (FSAI) desarrolló una campaña de control sobre el contenido en algunos productos alimenticios. En febrero, se notificó mediante el sistema de Alerta Rápida (RASFF) la detección de carne de caballo en productos etiquetados como carne de vacuno.

El origen de los productos implicados era Polonia y Rumanía, habiendo pasado por operadores intermediarios de diferentes Estados Miembros entre ellos Irlanda, Reino Unido, Luxemburgo, Francia, Holanda y Suecia.

1. ¿Cómo se introdujo carne de caballo en algunas lasañas y hamburguesas?
La evidencia que tiene la FSAI sobre los dos casos que se investigan, apuntan a una gran negligencia de las empresas o a una introducción deliberada en la cadena alimentaria. La investigación está en curso.

2. ¿Estamos ante un problema de seguridad alimentaria?
La Comisión Europea está haciendo hincapié en que, sobre la base de las pruebas disponibles, no hay riesgo para la seguridad alimentaria para los consumidores de estos productos. El caballo es un animal que puede ser destinado a la producción de carne para el consumo humano.

3. ¿Si la carne de caballo es apta para el consumo humano, por qué se ha generado esta polémica?
Aunque la carne de caballo no comporta riesgos para el consumo humano, el consumidor tiene derecho a estar informado correctamente de los productos alimenticios que consume. La irregularidad de estos productos la podemos encontrar en un etiquetado que está informando erróneamente de su contenido cárnico.

4. ¿Estos alimentos pueden contener medicamentos veterinarios no aptos para el consumo humano?
Los caballos no destinados a consumo humano pueden estar tratados con fenilbutazona, medicamento no autorizado en animales de consumo y, por tanto, no pueden entrar en la cadena alimentaria. Sin embargo, hay que saber que la fenilbutazona es un antiinflamatorio autorizado como medicamento humano y utilizado en el tratamiento del dolor crónico como la artritis reumatoide. Según ha informado la FSAI, en muestras analizadas, el nivel más alto de fenilbutazona detectado en muestras de caballo ha sido de 1,9 mg / kg. Por lo tanto en caso de consumo de una ración de carne de caballo de 200g con este nivel de fenilbutazona supondría una ingesta de 0,38 mg de fenilbutazona, cantidad entre 520 y 1.600 veces inferior a la dosis terapéutica en humanos, que se sitúa entre 200 y 600 mg / día. Es decir, el posible riesgo para la salud se considera irrelevante. Sin embargo los sistemas de control están orientados por no tolerar ningún residuo de esta sustancia.

5. ¿Qué controles se realizan en Cataluña en la producción de alimentos de origen animal?
La producción de alimentos de origen animal está sujeta a vigilancia y control ya en la fase de producción primaria. El Plan de Investigación de Residuos en animales y alimentos de origen animal es un programa de muestreo aleatorio que tiene como objetivo controlar determinadas sustancias con efecto anabolizante, sustancias no autorizadas y medicamentos veterinarios, así como sus residuos. Este Plan se enmarca dentro del Programa Europeo de Investigación de Residuos y se engloba dentro del Plan Estatal de Investigación de Residuos (PNIR). Este programa realiza del orden de 11 .000 pruebas analíticas anuales. El 99,7% de los resultados en los últimos 5 años ha dado que estos productos son aptos para el consumo.

6. ¿Qué medidas recomienda seguir la Comisión Europea a partir de este incidente?
Hay que decir que las industrias alimentarias son legalmente responsables de la seguridad de los alimentos que comercializan y de la exactitud de su etiquetado, para que el consumidor pueda elegir con conocimiento de causa. Sin embargo, para constatar el alcance del problema, el 14 de febrero la Comisión Europea ha presentado a los Estados miembros una recomendación con la propuesta de llevar a cabo una acción de control intensivo, que incluye la realización de pruebas de ADN para detectar la posible presencia de carne de caballo en productos cárnicos etiquetados como carne de vacuno, así como de fenilbutazona en piezas de caballos de mataderos. En Cataluña los organismos competentes en el control de los productos alimenticios son el Servicio de Inspección y Control Agroalimentario del Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural y el Servicio de Inspección y Control de Mercado de la Agencia Catalana del Consumo. Hasta el momento actual, la Agencia Catalana del Consumo ha llevado a cabo 54 actuaciones de control del etiquetado de diversos productos cárnicos envasados, tanto congelados como frescos, de diferentes marcas. Igualmente, la Agencia también ha tomado 22 muestras reglamentarias para analizar la presencia y cuantificación de carne no declarada en el etiquetado y detectar así posibles fraudes a los intereses económicos de los consumidores. Para la detección de fenilbutazona en carnes de caballos, la responsabilidad es de la Agencia de Salud Pública de Cataluña, que analizará muestras en los mataderos.

Fuente: Agencia Catalana del Consumo

 

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