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Cómo elegir un gimnasio

 

Cómo elegir un gimnasio

Una de las cosas que podemos hacer para mantenernos en forma, estar sanos y al mismo tiempo conformes con nuestro cuerpo, es acudir a un gimnasio. Para ello, es importante saber bien los aspectos que hay tener en cuenta antes de elegirlo, pues la falta de regulación a nivel nacional sobre este tipo de establecimientos, supone una gran heterogeneidad, tanto en la calidad y variedad de los servicios, como en los precios.

El precio y forma de pago
El precio de un gimnasio depende de sus características y de la variedad de servicios que ofrecen, y debe estar expuesto al público. También puede influir en el mismo, la ciudad y lugar donde esté ubicado. Sin duda, el precio será un factor importante a la hora de elegir un gimnasio u otro.

La mayoría cobran una matrícula o cuota de inscripción, que suele venir reflejado en los folletos y hojas de inscripción y que se abona una sola vez. Habría que informarse si esa matrícula cubre algún gasto más, como la cuota del primer mes, o si supone alguna ventaja económica a la hora de acceder al resto de los servicios que el gimnasio ofrece, porque de lo contrario, pagar matrícula no reporta ningún beneficio para el usuario. En ocasiones hay descuentos a los nuevos clientes como: “si te inscribes en 15 días no cobramos matrícula”, “hasta el verano la matricula se reduce al 50 %”…

En cuanto a la cuota mensual a pagar variará según la actividad que realice, si se practica más una actividad, si acude más días de los acordados para la realización de la misma, si el gimnasio tiene zona de aguas o no, en función del horario que elija…

Algunos gimnasios ofrecen descuentos a sus clientes, cuando realizan los pagos trimestral, semestral o anualmente (por ejemplo, al suscribirse el año entero, paga solo ocho meses), opción que interesa cuando tenemos la seguridad que vamos a acudir durante el periodo de tiempo que hemos abonado. También hacen descuentos a las personas interesadas en ser socias, o que llevan un socio nuevo, o rebajas por ir la familia entera, a personas mayores de 55 años, o a estudiantes, etc.

Es importante al mismo tiempo y una vez sabemos el coste, informarnos de cual será la forma de pago, pues en algunos de estos establecimientos exigen la domiciliación del recibo mensual. Si se hace en efectivo, no olvidar exigir el justificante del pago y si es mediante tarjeta de crédito, comprobar que el importe cargado sea el correcto.

Asesoramiento profesional
Una cuestión muy importante cuando acudimos a un gimnasio es preguntar a sus responsables por la titulación de los monitores encargados de atender a los usuarios en las distintas actividades. No existe regulación que obligue a la contratación de personal con titulación, por lo que, a veces trabajan monitores que no tienen titulación ni formación adecuadas. Según la Ley de Deporte, cada gimnasio debe tener al menos un monitor titulado, aunque hay cursos reconocidos por el Consejo Superior de Deportes y otros impartidos por empresas privadas, son tantas las titulaciones que hace difícil saber cual es la cualificación real de los monitores. La falta de formación de los mismos puede derivar en perjuicio para el usuario, pues no será correctamente asesorado, y correrá el riesgo de padecer lesiones, por ejemplo, por el uso indebido de algún aparato. Por eso es necesaria una normativa que exija a los responsables de los gimnasios a contratar monitores debidamente cualificados.

Una medida que deberían poner en práctica todos estos establecimientos es realizar un estricto control sobre la situación física de los usuarios, haciendo un examen médico antes de comenzar la actividad deportiva y con el fin de valorar en qué condiciones se encuentran. También es de valorar positivamente la existencia de un servicio médico que realice una evaluación médico-deportiva y de esfuerzo, sobre todo para las personas que no han realizado nunca algún deporte, o para los mayores de 40 años, o que presenten algún riesgo coronario, o que tengan alguna enfermedad que les impida la práctica de ciertos ejercicios. Son pocos también los gimnasios que realizan un examen médico a los clientes, consistente en un chequeo médico, una prueba de esfuerzo y una serie de análisis, la mayoría se limitan a un examen médico normal: toma de pulsaciones, medidas de peso y altura…y a preguntarles si han tenido alguna lesión, su estado general de salud, y rellenar un cuestionario con preguntas de este tipo.

Informarse si el gimnasio cuenta con un seguro médico, que aunque no es obligatorio por ley, solamente lo es el de responsabilidad civil (seguro a terceros), es favorable si lo tiene, pues estarían cubiertas las lesiones de los usuarios de cualquier actividad dentro de un gimnasio

El equipamiento y las instalaciones
Es recomendable visitar las instalaciones, antes de decidirnos para comprobar algunos aspectos referentes a la higiene, seguridad y equipos de que consta el gimnasio.

En cuanto a la higiene, si es posible, ver los aseos, las duchas y los vestuarios; las duchas deben ser suficientes, estar acondicionadas y tener un suelo de láminas, para que el agua escurra hacia el sumidero y no haya que pisarla. La ventilación debe ser adecuada, bien sea de forma natural, por medio de ventanas o artificial, con un sistema de extracción-renovación del aire.

El gimnasio debe disponer para su seguridad de extintores visibles dentro de sus instalaciones y salidas de emergencias señalizadas y libres de elementos que impidieran su uso. Al mismo tiempo, evitar situaciones peligrosas, como escaleras con demasiada pendiente, zona de reforma sin señalizar, o con poca iluminación, etc.

Otro de los aspectos básicos en un gimnasio, es disponer de una maquinaria y un equipamiento moderno, y fácil de utilizar para el usuario. Se deben renovar sus equipos y maquinarias, para ganar en seguridad y manejo sencillo, así algunos aparatos disponen de sistemas que permiten, por ejemplo, prescribir el entrenamiento de cada usuario de forma personalizada, midiendo el consumo calórico, la velocidad o la frecuencia cardiaca de quien va a realizar la actividad.

La variedad y calidad de los servicios
A la hora de decantarse por un gimnasio deberemos también tener en cuenta la modalidad de la actividad que queremos realizar y demás servicios que puedan ofrecernos, informándonos de si éstos están incluidos en el precio de la mensualidad. Existe un amplio abanico de posibilidades, además de las más comunes( aerobic o la musculación), como son el spinning, sauna, jacuzzi, solariums, bailes, etc, cada vez es mayor la oferta, y muchas de ellas vinculadas a la imagen: su elección dependerá del gusto de la persona, así como también de sus posibilidades físicas, pues no todos podemos realizar las mismas actividades. La principal recomendación en este sentido es consultar al médico, aunque lo ideal sería que el propio gimnasio ofreciese este asesoramiento.

Otros servicios pueden ser la existencia de taquillas de uso gratuito dentro del vestuario, de forma que el usuario de las instalaciones pueda dejar sus pertenencias, sin que sufra robo o pérdida; el suministro de agua en las distintas salas, muy recomendable para hidratarse antes, durante y después del ejercicio. Si no es gratuito, preguntar el coste de dichos servicios o si está incluido dentro de la cuota.

En definitiva, hay que valorar las ofertas y elegir la que más nos convenga.

Realizado con el patrocinio de la Consejería de Salud y Política Sociosanitaria de la Junta de Extremadura
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