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Apuestas deportivas en la red

 

Apuestas deportivas en la red

Quién no ha jugado alguna vez una quiniela? Desde que se jugara el primer boleto, el 22 de septiembre de 1946, la quiniela se ha convertido en un aliciente más para cada jornada de liga, aportando emoción a todos los partidos, más allá del que juegue nuestro equipo.

Pero, como en otros muchos aspectos de nuestra vida, las nuevas tecnologías también están cambiando nuestros hábitos en las apuestas deportivas, y las casas de apuestas virtuales están ganando la partida. Así se constata en los datos de recaudación del año pasado: durante 2012, la quiniela recaudó 360 millones de euros; en internet, sólo en España, nos jugamos 861 millones en apuestas deportivas.

Comodidad y rapidez

Apostar en internet tiene ventajas evidentes: no sólo lo podemos hacer tranquilamente desde casa, sino que se nos permite apostar en cualquier momento del evento. Así, podemos apostar antes de empezar por quién marcará primero, pero también a falta de diez minutos para el final, a que marca cualquier equipo antes de que el árbitro pite.

Además, ni siquiera tenemos porqué jugar desde casa; también el móvil o la tablet se han convertido en plataformas válidas para apostar y, de hecho, suponen ya cerca del 40% del total.

Este pujante mercado puso en un brete a nuestro Gobierno, pues desde que se despenalizara el juego en España en 1977, sólo se había regulado el juego presencial -bingos, casinos y loterías- ; es decir, que todas las casas de apuestas virtuales se encontraban en situación de “alegalidad”. Evidentemente, un mercado que mueve unos 30.000 millones de euros cada año en nuestro país, debe ser controlado por el Gobierno y, sobre todo, por Hacienda, y para ello se dictó en mayo de 2011 la Ley del Juego.

Juego, pero legal

Esta ley tiene por objetivo, no sólo luchar contra el fraude y controlar el funcionamiento de las casas de apuestas virtuales, sino también prevenir las conductas adictivas y proteger los derechos de los participantes y de los menores de edad. Además, y en el correspondiente desarrollo reglamentario, se han dictado normas específicas para distintos juegos, entre ellos, las apuestas deportivas.

Una de las principales novedades que aporta esta norma es que todas las casas de apuestas que operen en España deben obtener un título habilitante para ofrecer sus servicios y, además, obtener un dominio “.es”, lo que facilita el control por parte de las autoridades españolas. Por tanto, el primer consejo es desconfiar de todas las webs de apuestas cuya dirección no termine en “.es”, pues aunque la norma obliga a todas las páginas que no hayan obtenido el título habilitante a bloquear la entrada de jugadores españoles, resulta imposible asegurar que se cumplirá.

Actualmente, sólo unos pocos operadores de juego han obtenido el título habilitante para poder gestionar apuestas deportivas en nuestro país. Si tiene alguna duda sobre si la página de apuestas en la que tiene previsto jugar está habilitada o no, puede consultar la web del Ministerio de Hacienda, que es el órgano competente en la materia, www.ordenacionjuego.es, y realizar la correspondiente consulta.

Lo cierto es que, dado lo exigente que son los requisitos que los operadores deben cumplir para obtener la correspondiente licencia, el grado de cumplimiento de las obligaciones que les impone la norma es casi pleno. En pocas ocasiones hemos encontrado un sector que cumpla tan estrictamente la normativa. Un perfecto ejemplo de que una buena legislación y un exhaustivo control administrativo pueden conseguir lo que en muchos sectores parece imposible: que todos cumplan sus obligaciones.

Evidentemente, hay cuestiones que podrían mejorarse. Por ejemplo, en lo relativo a la visibilidad de la información sobre juego responsable. Es verdad que todas las webs visitadas la incluyen, pero en ocasiones no se encuentra en el primer vistazo; o que no hayamos visto ninguna adherida al arbitraje de consumo. Pero la sensación general es muy positiva.

Eso sí, debemos recordar que, según la normativa vigente, nuestra relación con el operador de juego se basa, en todo lo no regulado legalmente, en el convenio que firmamos, aunque sea de forma virtual, con él. Por tanto, es muy importante conocer de antemano las condiciones de, por ejemplo, exclusión, pues ya se han interpuesto reclamaciones de personas federadas en clubes de fútbol locales, que han ganado apuestas de la primera división, y a las que se les ha negado el cobro por trabajar en el mismo sector en el que se apostó.

Igualmente, debemos saber que, aunque el órgano regulador es la Comisión Nacional del Juego, no tiene capacidad alguna para resolver controversias entre las partes, sino que es un mero sancionador. Por tanto, aunque podamos presentar reclamaciones ante esta Comisión, nos dé o no la razón, probablemente tengamos que acudir a instancias judiciales para defender nuestros derechos.

SÍNTOMAS DE LUDOPATÍA

Según la cuarta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV-TR) para diagnosticar ludopatía el paciente debe manifestar al menos cuatro de los siguientes síntomas:

  1. Frecuente y creciente preocupación por el juego o por conseguir dinero a partir del mismo, con tendencia a repetir experiencias lúdicas previas o planear otras nuevas.
  2. Aumenta cada vez la cantidad de dinero apostado o el tiempo dedicado al juego.
  3. Siente una necesidad cada vez mayor de gastar dinero en el juego o crece la frecuencia de las apuestas.
  4. Malestar (ansiedad, intranquilidad, irritabilidad) cuando no puede jugar, reduce el tiempo invertido en el juego o éste finaliza.
  5. Pérdidas económicas continuas debidas al juego que intenta recuperar jugando de nuevo.
  6. Esfuerzos repetidos sin éxito para dejar o reducir el juego.
  7. Aumento de la conducta de juego cuando le acontecen circunstancias adversas a nivel psicológico (tristeza, ansiedad…) o sociales (discusiones, etcétera).
  8. Repercusión en factores familiares, sociales u ocupacionales debido al juego.
  9. Incapacidad de dejar el juego a pesar de no poder hacer frente a las deudas contraídas por el mismo, o a pesar de los problemas sociolaborales que pueden haber sido causados por el juego.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si no quieres jugar más

Para proteger a los usuarios de juegos de azar y a sus familias de las consecuencias que puede tener en su vida una conducta adictiva, existe el Registro de Interdicciones de Acceso al Juego, sistema destinado a recoger la información necesaria para hacer efectivo el derecho subjetivo de los ciudadanos a que les sea prohibido el acceso a los locales y juegos, prohibición que también se hace extensiva a las empresas que operan por internet.

Para inscribirnos en este Registro, sólo hay que presentar la correspondiente solicitud, bien presencialmente, bien a través de la web www.ordenacionjuego.es, del Ministerio de Hacienda. Además, podemos inscribirnos también el el Registro de Limitaciones de Acceso a Bingos y Casinos de Juego en Extremadura, con un ámbito territorial exclusivamente regional.

Esta inscripción tiene una vigencia mínima de seis meses y, a partir de ese momento, puede ser modificada o cancelada.

Un sistema muy sencillo y eficaz, aunque en la prueba que hemos realizado para abrir una cuenta en estas webs 24 horas después de nuestra inscripción en el registro, aún fue posible hacerlo en alguna, si bien fuimos rechazados por la práctica totalidad de ellas.

Realizado con el patrocinio de la Consejería de Salud y Política Sociosanitaria de la Junta de Extremadura
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