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Ahorra en el uso de tus electrodomésticos

 

Claves para ahorrar en el uso de tus electrodomésticos

 

 

Existen en todos los hogares bienes que son comunes a todas las viviendas, como son los electrodomésticos, la iluminación, el aire acondicionado, etc.

Comprar electrodomésticos o equipos eficientes es importante para nuestra economía y el medio ambiente, así como sencillo de identificar, gracias a la etiqueta energética. Ésta permite al consumidor conocer de forma rápida la eficiencia energética de un electrodoméstico.

Existen 7 categorías de etiquetado energético, identificadas por un código de colores y letras que van desde el color verde y la letra A para los equipos más eficientes, hasta el color rojo y la letra G para los equipos menos eficientes.

Para algún tipo de equipo doméstico existen 9 categorías de etiquetado, como es el caso de los frigoríficos, para los que a las categorías tradicionales desde A hasta G se han añadido dos categorías superiores como son la A+ y la A+ +, cuyos consumos son inferiores a un 42 y 30%, respectivamente, del consumo medio de un aparato equivalente en cada caso.

 

 

Es importante saber que el consumo de energía, para prestaciones similares, puede llegar a ser casi tres veces mayor en los electrodomésticos de la clase G que en los de la clase A. Si a eso añadimos el hecho de que la mayor parte de los equipos (a excepción de las fuentes de luz) tienen una vida media que supera los diez años, nos encontramos con que el ahorro en la factura eléctrica de los más eficientes (clase A), con respecto a los menos eficientes (clase G), puede superar los 600 euros a lo largo de su vida útil.

También hay que indicar que los equipos más eficientes son más caros. Sin embargo, dicho extracoste se compensa con el menor consumo energético, por lo que la sobreinversión queda amortizada en un periodo de entre 3 y 8 años, según el electrodoméstico del que se trate.

EL FRIGORÍFICO-CONGELADOR

• Compre aparatos con etiquetado energético de clase A o, en su caso, A+ y A++. Ahorran mucha energía y dinero. Tiene que tener en cuenta que el frigorífico tiene un alto consumo de electricidad, ya que funciona las 24 horas del día, los 365 días del año.

• No compre un equipo más grande del que necesita.

• Coloque el frigorífico o el congelador en un lugar fresco y ventilado, alejado de posibles fuentes de calor: cocina, horno, luz solar, etc.

• Ajuste el termostato siguiendo las recomendaciones del fabricante. Por ejemplo: mantener una temperatura entre 6 y 8°C en el compartimiento de refrigeración y entre –12 y –18°C en el de congelación.

• No abra las puertas innecesariamente y cuando lo haga, realícelo durante el menor tiempo posible. Evitará un gasto inútil de energía.

• Compruebe que las gomas de las puertas están en buenas condiciones y hacen un buen cierre; evitará pérdidas de frío.

• Descongele antes de que la capa de hielo alcance los 4/5 mm de espesor. Conseguirá ahorros de hasta el 30%.

• No introduzca nunca alimentos calientes en el frigorífico; si los deja enfriar fuera, ahorrará energía.

• Cuando saque un alimento del congelador para consumirlo al día siguiente, descongélelo en el compartimiento de refrigerados en vez de en el exterior. De este modo, tendrá ganancias gratuitas de frío.

• Limpie, al menos una vez al año, la rejilla trasera del aparato.

LA LAVADORA

• Compre aparatos con etiquetado energético de clase A. Ahorran mucha energía y dinero.

• Aproveche al máximo la capacidad de su lavadora y procure que trabaje siempre a carga completa.

• Existen en el mercado lavadoras con programas de media carga, que reducen el consumo de forma apreciable.

• Lave siempre que pueda con agua fría o a baja temperatura.

• El centrifugado consume menos energía para secar la ropa que una secadora.

• Limpie regularmente el filtro de la lavadora; funcionará mejor y ahorrará energía.

EL LAVAVAJILLAS

• Compre aparatos con etiquetado energético de clase A. Ahorran mucha energía y dinero.

• Elija el tamaño de su lavavajillas en función de sus necesidades.

• Procure utilizar el lavavajillas cuando esté completamente lleno. A media carga, use los programas cortos o económicos.

• Si necesita aclarar la vajilla antes de meterla en el lavaplatos, utilice agua fría.

• Siempre que pueda utilice los programas económicos o de baja temperatura.

• Limpie regularmente el filtro del lavavajillas; funcionará mejor y ahorrará energía.

LA SECADORA

• Compre aparatos con etiquetado energético de clase A. Ahorran mucha energía y dinero.

• Aproveche al máximo la capacidad de su secadora y procure que trabaje siempre a carga completa.

• Antes de utilizarla, centrifugue previamente la ropa en la lavadora.

• No seque la ropa de algodón y la ropa pesada en las mismas cargas de secado que la ropa ligera.

• Periódicamente limpie el filtro de la secadora e inspeccione el orificio de ventilación para asegurarse de que no está obstruido.

• Use el sensor de humedad para evitar que su ropa se seque excesivamente.

LA COCINA

Según el tipo de energía que utilizan cabe distinguir dos tipos de cocina: a gas y eléctricas.

Las eléctricas a su vez pueden ser de resistencias convencionales, vitrocerámicas y de inducción.

Existen diferencias importantes entre las dos últimas: El calentamiento es totalmente diferente. En el caso de la placa vitrocerámica una resistencia al rojo calienta el cristal y éste a su vez calienta el recipiente. En el caso de la placa de inducción se genera un campo magnético que provoca el calentamiento directo del recipiente. El cristal permanece frío.

Las de inducción ahorran hasta un 45% de la energía eléctrica que consumen las vitrocerámicas. Sin embargo, su precio puede doblar el de éstas.

• Procure que el fondo de los recipientes sea ligeramente superior a la zona de cocción para que la llama no rebase. De esta forma se aprovecha al máximo el calor de la cocina.

• En las cocinas eléctricas utilice recipientes con fondo grueso difusor, logrará una temperatura más homogénea en ellos.

• Siempre que pueda utilice ollas a presión súper rápidas (sin apenas pérdidas de vapor durante la cocción). Consumen menos energía y ahorran mucho tiempo.

• Tape las ollas durante la cocción, consumirá menos energía.

• Aproveche el calor residual de las cocinas eléctricas (excepto las de inducción), apagándolas unos 5 minutos antes de acabar el cocinado.

EL HORNO

Existen hornos a gas y hornos eléctricos. Éstos últimos son más frecuentes entre los usuarios domésticos. Los hornos eléctricos disponen del etiquetado energético que nos permitirá conocer qué aparatos son más eficientes.

• Si va a comprar un horno eléctrico procure que sea de clase A.

• No abra innecesariamente el horno. Cada vez que lo haga estará perdiendo un mínimo del 20% de la energía acumulada en su interior.

• Procure aprovechar al máximo la capacidad del horno y cocine, si es posible, el mayor número de alimentos de una sola vez.

• Generalmente no es necesario precalentar el horno para cocciones superiores a una hora.

• Apague el horno un poco antes de finalizar su cocción. El calor residual será suficiente para acabar el proceso.

• Los hornos de convección (con ventilador) favorecen la distribución uniforme de calor, ahorran tiempo y consumen menos energía.

EL MICROONDAS

• Utilice el microondas en lugar del horno convencional. Supone un ahorro superior al 60% de energía y un ahorro considerable de tiempo.

EL AIRE ACONDICIONADO

Los tipos de aparatos más usados en este sector residencial son:

• Los compactos que tienen el evaporador y el condensador dentro de una misma carcasa. Los más habituales son los de tipo ventana.

• Los partidos (splits) que constan de una unidad exterior (condensador) y de una unidad interior (evaporador) conectadas por conducciones de cobre para que pueda circular el refrigerante. Tienen mejor rendimiento que los equipos de ventana. A su vez, hay dos tipos de estos aparatos:

- Los que producen solo frío;

- Los que pueden producir frío o calor según convenga. Estos últimos también se llaman bombas de calor reversibles.

OTROS EQUIPOS

• Un televisor en el modo de espera (sin imagen en la pantalla y el piloto encendido), puede consumir hasta un 15% del consumo en condiciones normales de funcionamiento. Por ello, para ausencias prolongadas o cuando no se esté viendo la TV, conviene apagarlo totalmente apretando el interruptor de desconexión.

• Una buena idea es conectar algunos equipos (TV, cadena musical, video y DVD, decodificador digital, amplificador de antena) a “ladrones” o bases de conexión múltiple con interruptor.

• Al desconectar el ladrón, apagaremos todos los aparatos a él conectados y podremos conseguir ahorros de energía importantes.

• Apáguelo completamente cuando prevea ausencias prolongadas, superiores a 30 minutos.

• Compre equipos con sistemas de ahorro de energía ”Energy Star”. Éstos tienen la capacidad de pasar a un estado de reposo transcurrido un tiempo determinado en el que no se haya utilizado el equipo. En este estado, el consumo de energía es como máximo de un 15% del consumo normal.

• Cuando no vayamos a utilizar el ordenador durante periodos cortos podemos apagar solamente la pantalla, con lo cual ahorraremos energía y al volver a encenderla no tendremos que esperar a que se reinicie el equipo (el protector de pantalla de color negro es el que tiene menor consumo de energía). La pantalla es la parte del ordenador personal que más energía consume y tanto más cuanto mayor es.

Realizado con el patrocinio de la Consejería de Salud y Política Sociosanitaria de la Junta de Extremadura
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