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Cómo evitar estafas a domicilio

En la actualidad, para la gran mayoría de la población, el acceso y el uso de internet se convierte en algo cotidiano y necesario. Tanto para estar informados sobre las últimas noticias, como para realizar cualquier compra online, consultar temas de nuestro interés, trabajar o estudiar, relacionarnos con nuestros amigos y familiares o simplemente consultar nuestras redes sociales. En este sentido, según arrojan los datos extraídos por el Instituto Nacional de Estadística en su encuesta sobre “Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares 2019” publicada en el pasado mes de octubre, durante el año 2.019, el 99,1% de la población española de 25 a 34 años manifestó haber hecho uso de Internet en los tres meses anteriores a la encuesta, frente a tan solo un 63% de los mayores de 65 años. En este sentido, un 67,2% de los jóvenes de 25 a 34 años afirmaron haber realizado alguna compra por internet en los tres meses anteriores a la encuesta, frente a solo el 13,5% de los mayores de 65 años.

Como podemos extraer de los datos mencionados, dada la gran repercusión que tiene internet en nuestro día a día, en muchas ocasiones se convierte en el caldo de cultivo perfecto para que proliferen todo tipo de estafas. Sin embargo, a pesar de que internet es el medio más habitual para que se extiendan estos indeseables fraudes, también puede darse el caso de que se materialicen llamando a la puerta de nuestra casa. En este sentido, aunque todos estamos expuestos a sufrir estas estafas, las víctimas que escogen los delincuentes suelen ser las personas más vulnerables y desinformadas, como es el caso de nuestros mayores.

Por este motivo, queremos ofrecer una serie de pautas o recomendaciones que nos ayuden a reconocer e identificar las estafas domiciliarias, ya que la mejor arma para luchar contra ellas es estar correctamente informado.

 

Aprende a identificar estafas domiciliarias

Las estafas a domicilio son una de las grandes lacras que, por desgracia, se dan con mayor frecuencia en nuestra sociedad. Como hemos indicado con anterioridad, normalmente siempre van destinadas a las personas más vulnerables y a las que puedan engañar con mayor facilidad, a través de métodos cada vez más novedosos, puesto que el ingenio de los delincuentes parece no conocer límites. Utilizan medios cada vez más sofisticados y creíbles que hacen que caigamos en la trampa con mayor facilidad.

Los delincuentes que llevan a cabo este tipo de estafas normalmente tienen el mismo perfil. Suelen ser personas con muy buena presencia, que inspiren confianza, sean cordiales e irradien seguridad en sí mismos. Siempre debemos tener en cuenta que son auténticos profesionales entrenados para engañar, por lo que su capacidad de persuasión y convencimiento es muy alta.

En este sentido, las estafas “puerta a puerta” no son novedad, ya que siempre han existido. Entre ellas nos encontramos, por ejemplo, con el conocido como “timo del colchón”. En esta estafa, los delincuentes se hacen pasar por personal sanitario y se personan en el domicilio de la víctima para ofrecerles un colchón que es una ganga muy difícil de rechazar, ya que supuestamente tiene un precio notablemente inferior a su valor real.  Tras un alarde total de cordialidad y una vez que han conseguido persuadir a sus víctimas, les solicitarán el abono inmediato del artículo o la firma de un contrato en el que se estipulan cuotas excesivamente altas durante un largo período de tiempo. Para evitar que la víctima cambie de opinión, los estafadores suelen ofrecer la retirada del colchón viejo en ese mismo momento o bien quitar el embalaje del colchón nuevo para así asegurarse que no podrán solicitar la devolución del mismo.  Este timo es extensible a cualquier venta de artículos con propiedades “curativas” o que prometen conseguir resultados sorprendentes con su utilización, pero que finalmente son un engaño.

Por otro lado, seguramente hayan oído hablar de la conocida estafa de la revisión del gas no solicitada. Esta estafa va dirigida especialmente a personas mayores y residentes en barrios cuyas viviendas todavía conservan las antiguas instalaciones que funcionan con bombonas de butano o propano. En ella, un supuesto técnico debidamente uniformado, se presenta en el domicilio sin aviso previo y asegura que ha sido enviado por la empresa suministradora para llevar a cabo una revisión o alegan que han ido a su domicilio porque la instalación tiene un defecto grave y deben solventarlo. Si se le permite entrar a la vivienda, hará una pequeña modificación, como por el ejemplo cambiar la goma del gas, y exigirá cobrar en el acto la reparación a un precio muy elevado y en efectivo. En caso de que la víctima dude o desconfíe, los estafadores hacen alarde de la persuasión que les caracteriza y presionan o amenazan a sus víctimas informándoles de que están poniendo en grave riesgo su seguridad y la de sus vecinos. Además, amenazan con que, de no efectuarse el arreglo, procederán al corte de suministro o recibirán una elevada sanción económica. Si nuestro suministro de gas es a través de gas butano o propano, no debes olvidar que seremos los consumidores los responsables de contratar cualquier empresa instaladora habilitada para llevar a cabo la revisión obligatoria cada cinco años. Por tanto, si un supuesto técnico se presenta en tu domicilio con la intención de realizar una revisión de gas no solicitada, es motivo más que suficiente para desconfiar.

Recomendaciones para evitar estafas a domicilio

Para evitar ser víctima de este tipo de estafas, es importante que estemos informados y que sigamos una serie de precauciones o recomendaciones:

  • Nunca abras la puerta a un desconocido, máxime si no has contratado ningún servicio o no te han avisado previamente desde la empresa en cuestión de que irían a tu domicilio y la finalidad de dicha visita.
  • En el caso de abrir la puerta, exígeles siempre que se identifiquen y que te muestren un documento acreditativo donde se pueda verificar su identidad.
  • No muestres nunca ninguna factura ni ningún documento donde figuren tus datos personales puesto que los delincuentes se podrían aprovechar y utilizarlos para fines ilícitos.
  • Si se trata de un “supuesto comercial” que te ha realizado una oferta muy atractiva, no firmes nada en el acto, a pesar de la amabilidad o la insistencia con la que se te ofrezca. Solicita siempre que te proporcionen la oferta por escrito para poder estudiarla con calma y, por supuesto, ten en cuenta que como se suele decir “nadie da duros a pesetas”. Desconfía en el caso de que te ofrezcan una gran recompensa o regalo de manera totalmente gratuita.
  • Si has adquirido un artículo o firmado algún contrato de manera impulsiva y posteriormente te arrepientes, recuerda que hay un mecanismo que en estos casos te protege en los 14 días posteriores a la adquisición del artículo en cuestión. Se trata del derecho legal de desistimiento y se aplica a los contratos firmados fuera de establecimiento de mercantil. En el caso en que la venta del producto o del servicio haya sido complementada por una financiación mediante la concesión de un crédito, ya sea por el empresario o por un tercero, el ejercicio del citado derecho de desistimiento implicará la resolución del contrato de crédito sin penalización alguna para el usuario o consumidor.
  • Es importante que, si tienes alguna duda, antes de abrir la puerta a nadie llames a la empresa en cuestión de la que dicen proceder y que te cercioren desde allí la veracidad de su identidad y de sus intenciones.
  • Por último, en el caso de que unos desconocidos aparezcan en la puerta de tu domicilio sin que se hayan solicitado sus servicios y tengas el más mínimo indicio de sospecha, siempre es recomendable que se avise a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para informas de los hechos.
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