Nos unimos al Día Mundial contra las Falsificaciones
Hoy, 12 de junio, se celebra el Día Mundial contra la Falsificación, un fenómeno que afecta de manera muy notable a empresas y consumidores.
Con motivo de esta efeméride, la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (Euipo) ha lanzado una campaña relacionada con el riesgo creciente que suponen las falsificaciones en el sector de la alimentación y las bebidas. Bajo el lema “¿Qué hay en la mesa?”, la iniciativa busca concienciar a los consumidores sobre los riesgos sanitarios, económicos y culturales asociados a este fenómeno.
Aunque las falsificaciones suelen asociarse al sector del lujo, los alimentos ocupan ya una de las primeras posiciones entre los productos incautados en las fronteras europeas, y España es la principal víctima. Las operaciones policiales y los informes de Europol y la Euipo advierten del uso de plataformas de comercio electrónico como canal de distribución, así como de métodos cada vez más sofisticados por parte de redes criminales: manipulación de etiquetas, reutilización de envases y alteración de procesos de fabricación.
Uno de los focos de riesgo son las bebidas alcohólicas, especialmente vulnerables por el uso de botellas originales con contenido falsificado. Informes recientes han detectado en productos fraudulentos sustancias como metanol, mercurio o insecticidas, con graves consecuencias sanitarias.
En este ámbito, España es el mercado de la Unión Europea más golpeado por las falsificaciones de vinos y licores según los datos de la Euipo. La agencia europea cifra en 380 millones de euros las pérdidas por ventas no realizadas por las falsificaciones en el sector del vino y las bebidas alcohólicas, lo que lo convierte en el primer país por coste económico de toda la UE. Además, España se sitúa como el segundo en la clasificación de destrucción de empleo por el consumo de productos falsificados en este segmento, al estimar que esos productos que copian marcas de vinos y otros licores suponen la pérdida de algo más de 1.100 puestos de trabajo al año. Un impacto laboral por esas copias fraudulentas que se sitúa sólo ligeramente por detrás de Francia.
Durante la última operación conjunta que realizan anualmente Europol e Interpol contra este tipo de delitos, bautizada como Opson, se incautaron productos alimenticios falsificados por valor de 91 millones de euros. En esa operación en 29 países se incautaron 22.000 toneladas de comida y 850.000 litros de bebidas, fundamentalmente aceite de oliva y vinos falsos etiquetados como de Denominaciones de Origen Protegida (DOP).
Comprar alimentos falsificados conlleva riesgos serios para la salud, la economía y la seguridad pública. Los productos falsificados pueden contener ingredientes nocivos, ser de menor calidad y no cumplir con los estándares de seguridad, lo que puede causar intoxicaciones, enfermedades e incluso la muerte. Además, la falsificación fomenta la competencia desleal, perjudica a las empresas legítimas y puede tener un impacto negativo en la economía.
Para evitar caer en la trampa, recuerde estos consejos:
- Compre en minoristas y canales de distribución oficiales.
- Verifique el etiquetado y el origen del producto.
- Compruebe las etiquetas de indicación geográfica (IG) de la UE, como DOP, IGP y ETG.
- Examine el embalaje y los productos para detectar defectos o faltas de ortografía.
- Utilice herramientas de autenticación como códigos QR y hologramas.

