Reducir el consumo de edulcorantes no calóricos
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) indica que los edulcorantes o sustitutos del azúcar son aditivos alimentarios que se utilizan para endulzar los alimentos y las bebidas, como refrescos, postres o productos lácteos, pues son sustancias capaces de sustituir el dulzor característico del azúcar.
Sin embargo, existen estudios prospectivos no experimentales que han documentado asociaciones entre el consumo de bebidas endulzadas con edulcorantes no calóricos y enfermedades crónicas, como la enfermedad arterial coronaria, la insuficiencia renal crónica y el síndrome metabólico.
Los expertos en nutrición aseguran que, en cantidades moderadas, los edulcorantes pueden ser seguros aunque no saludables. La OMS desaconseja el consumo de los edulcorantes no calóricos, tanto para el control de peso como a la hora de reducir el riesgo de enfermedades como las que se han mencionado.
Por lo tanto, y como conclusión, el uso de sustancias edulcorantes dentro de unos niveles adecuados y moderados no supone un gran peligro puesto que son sustancias que han sido aprobadas por las autoridades sanitarias nacionales y europeas, lo que no quiere decir que su uso sea completamente saludable ni totalmente recomendable.

