Las autoridades alertan de la nueva estafa del «coche clonado»
Tanto para vender un coche como para comprarlo, el mercado de segunda mano se ha convertido en una alternativa muy habitual entre los conductores españoles por la variedad de modelos y la posibilidad de negociar el precio. El problema de este tipo de operaciones es que implican ciertos riesgos que conviene conocer de antemano.
Por ello, las autoridades han identificado varias tácticas recurrentes utilizadas por vendedores deshonestos que perjudican más a los conductores, desde métodos empleados por bandas criminales organizadas hasta la simple manipulación psicológica.
Las autoridades europeas han descubierto que grupos organizados compran vehículos siniestrados a precios bajos en Estados Unidos y los envían a Europa, donde realizan reparaciones estéticas y obtienen los certificados de aptitud para circular. Esos coches se venden a los compradores asegurando que nunca han sufrido daños, cuando en realidad pueden tener un airbag que no funciona o una geometría de la carrocería comprometida que pone en peligro a los conductores y pasajeros.
Otra de las estafas es la clonación del número de identificación del vehículo (VIN, por sus siglas en inglés). A un coche se le asigna un VIN de otro modelo idéntico que está legalmente matriculado en otro país o que haya sido declarado siniestro total, pero que no haya sido dado de baja. El número de la carrocería está soldado o estampado, y se han sustituido las pegatinas. Los registros de vehículos de distintos países contienen información sobre dos vehículos vinculados al mismo VIN al mismo tiempo, con registros que se solapan en lo que respecta a las inspecciones técnicas, los seguros, los daños o los cambios de titularidad.

