Por otra parte, otra de las investigadas es la aplicación de mensajería WeChat, propiedad del gigante de telecomunicaciones Tencent. En China, WeChat es una aplicación absolutamente esencial, empleada por los ciudadanos para realizar todo tipo de gestiones, desde mensajería instantánea, pasando por envíos de dinero, pagos con tarjeta hasta pedir un préstamo. Se trata de un servicio integral, estrictamente necesario para desarrollar la vida diaria en el gigante oriental.
Además del gigante del comercio electrónico Temu, del que la Unión Europea ya planea protegerse debido a la inasumible afluencia de paquetes que no hace más que aumentar, WeChat ha sido acusado por Noyb de enviar información de consumidores a «terceros países», probablemente China, aunque aún se encuentran a expensas de probarlo.
Amparado por la Regulación de Protección de los Datos de la Unión Europea (GDPR), la legislación comunitaria en materia de privacidad, las transferencias de datos fuera de la Unión solo están permitidas en caso de que el país destinatario garantice la protección de dichos datos.
«Dado que China es una nación autoritaria y completamente vigilada, es evidente que no puede ofrecer el mismo nivel de protección que la Unión Europea en materia de datos«, afirma Kleanthi Sardeli, abogada de protección de datos en Noyb. «Traficar con los datos personales de los europeos es claramente ilegal, y debe ser impedido inmediatamente», añadió Sardeli.
Las tecnológicas chinas llevan mucho enfrentándose a las autoridades reguladoras de numerosos países. ByteDance, la matriz de TikTok, es un caso reseñable, pues se enfrenta al posible cierre de la popular aplicación de vídeos cortos en Estados Unidos, uno de sus mayores mercados. Se prevé que la prohibición federal se apruebe tan pronto como este domingo.
Una de las estrategias que supuestamente explora la empresa para evitar dicha medida es la venta de la aplicación. Y no a cualquiera, pues ByteDance ha identificado como comprador ideal a Elon Musk, propietario de X y socio privilegiado de Donald Trump, cuya campaña ha financiado con cerca de 250 millones de dólares.
Millones de usuarios estadounidenses ya están migrando a RedNote, también de creación china y de funcionamiento similar, temerosos de que se haga efectiva la prohibición que el Gobierno federal propone sobre TikTok. La Unión Europea, por su parte, se encuentra también investigando a TikTok, por causa de un supuesto fracaso al limitar la injerencia en las elecciones rumanas, celebradas en noviembre, que quedaron impugnadas por sospechas de interferencia rusa.