Consejos para detectar la nueva estafa que suplanta a tu compañía energética
Recibes una llamada, alguien que asegura trabajar para tu proveedor energético te avisa de un problema con tu contrato. Puede ser una factura pendiente, una actualización de datos o un cambio que, según explica, debes solucionar en ese mismo momento. No hay mucho tiempo para pensarlo: si no haces lo que te pide, podría haber consecuencias.
Podría pasar por una llamada más, pero conviene prestar atención cuando una situación tan cotidiana viene acompañada de presión y urgencia. Los fraudes comerciales o phishing son, desgraciadamente, cada vez más habituales. El sector energético presenta, además, algunas particularidades que explican por qué este tipo de prácticas encuentran aquí un terreno especialmente atractivo: hablamos de un servicio esencial que envía notificaciones recurrentes a sus clientes.
Estas llamadas fraudulentas pretenden obtener información personal y financiera bajo engaños, ya que tendemos a contestar sin miramientos y no solemos verificar si estamos siendo contactados realmente por nuestra comercializadora de luz y/o gas. Por ello, hay que tener en cuenta que las distribuidoras nunca se pondrán en contacto contigo para cambiar tu comercializadora.
Si recibes una llamada sospechosa y tienes dudas sobre si estás hablando con tu compañía cuelga inmediatamente y utiliza los canales oficiales para contactar con tu compañía y verificar la autenticidad de la llamada. Además, para asegurarte de que estás hablando realmente con una empresa comercializadora es aconsejable hacer preguntas sobre la empresa, sus servicios y cómo obtuvieron tus datos, colgar inmediatamente si durante la llamada te das cuenta de que es un fraude o te parece sospechoso y no proporciones información personal, ni compartas información personal, financiera o datos privados de tus cuentas si no estás completamente seguro de la legitimidad de la llamada.

