El aparato que más luz consume en casa y los trucos para ahorrar en la factura
Uno de los conceptos menos conocidos, pero más relevantes en el ámbito del consumo energético, es el ‘consumo fantasma’ o ‘consumo en standby’. Este término se refiere a la energía que los dispositivos eléctricos consumen incluso cuando están apagados, pero permanecen enchufados a la corriente. Aunque este consumo individualmente puede parecer insignificante, si sumamos todos los aparatos conectados en un hogar, el impacto en la factura de electricidad puede ser considerable. Según estudios, en España, este consumo fantasma representa hasta el 10% del total de la factura eléctrica.
Apagar las regletas y desenchufar los electrodomésticos ayuda a combatir ese gasto. Aun así, la calefacción sigue siendo uno de los mayores gastos en invierno en un hogar. Aunque, pocos saben que después de esta, el calentador de agua eléctrico es el segundo mayor consumidor de electricidad de una casa. Estos aparatos pueden disparar la factura de la luz si no se utilizan de manera eficiente o si no se llevaba a cabo un buen mantenimiento con ellos.
Se estima que en España hay cerca de 6 millones de calentadores eléctricos instalados en los hogares. Por tanto, sigue siendo una de las opciones más populares para calentar el agua en casa porque se instalan fácilmente en cualquier tipo vivienda, pero se puede pasar por alto el buen mantenimiento o lo que consumen.
Por qué puede gastar tanta luz un calentador de agua eléctrico
Según datos de la Agencia de la Transición Ecológica de Francia (Ademe), un calentador de agua eléctrico puede consumir, de media, unos 800 kilovatios al año por persona si no se realiza un buen mantenimiento. Por eso, son muy importantes factores como la temperatura de agua. Muchas personas, por desconocimiento, ajustan el termostato de un calentador de agua a 60 grados centígrados, un nivel que es innecesario para calentar el agua y puede disparar la factura. Los expertos señalan que una temperatura de entre 50 y 55 grados centígrados es suficiente para tener agua caliente, evitar el crecimiento de la bacteria legionella y no disparar la factura.
Por otro lado, el otro aspecto fundamental para controlar el consumo de luz de un calentador eléctrico es su mantenimiento. La acumulación de cal en las resistencias dificulta el calentamiento del agua, esto hace que el dispositivo tenga que trabajar más y consumir más luz. Por tanto, es clave descalcificar periódicamente el calentador por manos profesionales.

