El BOE publica los nuevos decretos de vivienda
El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado la nueva versión de los decretos de vivienda y alquileres que este martes aprobó el Consejo de Ministros. Una de las principales novedades es la asignación de un presupuesto específico de 10.000 millones de euros para el plan de ayuda al acceso a la propiedad privada «TU CASA«. Se trata de un programa que concede préstamos a interés cero para cubrir la entrada de la primera vivienda.
Con esta nueva norma, cualquier anuncio de alquiler estará obligado a mostrar de forma transparente el índice de precios de referencia, la renta del contrato anterior y si el casero es un gran tenedor. Además, las viviendas turísticas deberán incluir obligatoriamente su código identificativo municipal o autonómico en los anuncios de las plataformas en línea para acabar con el fraude en torno al alquiler de temporada.
El decreto de vivienda también incluye una serie de matizaciones para los casos de desahucio por impago. Y es que es la administración pública quien debe hacerse cargo de la deuda del inquilino vulnerable, permitiéndole conservar la vivienda mientras se busca una solución habitacional. Además, el Estado también le pagará al dueño los gastos del abogado y procurador derivados del juicio de desahucio.
También se indica que, si transcurren dos meses sin que la Administración haya abonado esas cantidades, quedará automáticamente subrogada en la deuda del inquilino. Esto es, la Administración pasará a ocupar el lugar del inquilino como deudora frente al propietario y asumirá el pago de las cantidades pendientes.
El decreto incluye el derecho legal a prorrogar de forma extraordinaria sus alquileres actuales por un máximo de dos años adicionales. La medida busca congelar las rescisiones imprevistas y los desalojos en contratos de vivienda habitual que estén a punto de vencer de aquí al 31 de diciembre de 2028. Esta medida solo beneficiará a los inquilinos con un historial impecable de pago. Es decir, la prórroga no será un derecho automático para cualquiera: para poder exigir al casero esos dos años extra, el inquilino está obligado a demostrar que es un «buen pagador».

