El nuevo etiquetado de la miel
La Unión Europea (UE), con el objetivo de reforzar la calidad de los productos que consumen sus ciudadanos, ha introducido un nuevo etiquetado para la miel, algo que constituía una demanda histórica de los apicultores. Y es que desde el pasado 14 de junio entró en vigor una nueva normativa en la que los envases de miel, zumos y mermeladas deberán especificar su origen e ingredientes de forma clara y evidente en sus etiquetas.
Hay que destacar que este cambio normativo afecta tanto a la miel producida dentro de las fronteras de la Unión Europea como a la que procede de países que no forman parte de ella. Con ello se busca luchar contra la falta de transparencia de algunas empresas productoras de dichos alimentos a la hora de especificar el origen y la cantidad de azúcares añadidos en sus productos.
Y es que algunas de las mieles que se pueden encontrar en los supermercados cuentan con una elevada cantidad de azúcares añadidos, están adulteradas o mezclan pequeñas cantidades de producto de origen nacional con productos exportados para poner que tienen origen europeo. Un hecho ampliamente denunciado por los apicultores.
En cuanto a las mermeladas, su sabor también cambiará para siempre. A partir de la entrada en vigor de esta normativa, la cantidad mínima de fruta que deberán utilizar las empresas para la elaboración de sus productos será aún mayor. Antes de esta normativa, las compañías solamente necesitaban incluir 350 gramos por kilo para poder lanzar al mercado sus alimentos; ahora deberán añadir 450 gramos como mínimo para hacerlo.

