El TJUE abre la vía a demandas de clientes afectados por fraude
El 15 de octubre, una sentencia de la Cámara Europea cambiaba las reglas en materia de ciberestafas. A raíz de un caso que llegó a esta instancia, se fijó que las entidades deben devolver al usuario el dinero sustraído en casos de fraude por phishing en un plazo de 24 horas. Da igual si existe una negligencia grave previa por parte del cliente, pero el proceso se da la vuelta: ahora es el banco quien asume inicialmente el golpe y la justicia dirime finalmente entre el cliente y la entidad.
Fuentes del sector comentan que el impacto general podría alcanzar unos 1.000 millones de euros, basándose en las cifras del Ministerio del Interior, que contabilizó unas 429.677 estafas informáticas al año. Esto dado que el cálculo se basa en que todas las estafas se activasen y entrasen dentro del paraguas legal que abre el TJUE para reclamar.
Fuentes del sector financiero comentan que las estimaciones del impacto para el sector estarían sobrevalorando el alcance de la medida emprendida por el TJUE. Según estas fuentes, las entidades no esperan que la decisión judicial implique una devolución inmediata del dinero en todos los casos, sino que podrá facilitarla en algunos supuestos, aunque será algo que se decidirá caso a caso.

