¿Es obligatorio el uso de arnés y correa específica para viajar con perro en coche?
Ante la cada vez más cercana llegada de las vacaciones de verano, son muchos los que deciden viajar con su perro en el coche. Pero, quienes lo vayan a hacer, deben saber que con la entrada en vigor de las últimas actualizaciones de seguridad vial en consonancia con la Ley de Bienestar Animal, se ha establecido la obligación legal de que cualquier perro que viaje en el habitáculo de un vehículo lo haga sujeto mediante un arnés de seguridad y una correa específica anclada al conector del cinturón de seguridad.
Este medida persigue el objetivo de evitar que el animal pueda causar situaciones de peligro en la carretera o incluso causar accidentes. Los frenazos y las colisiones son habituales en los casos en los que el conductor no presta la suficiente atención a la conducción por su mascota.
Además, la Dirección General de Tráfico ha advertido reiteradamente sobre el efecto multiplicador de la velocidad en caso de impacto; un perro de tamaño mediano que viaje suelto puede salir despedido con una fuerza equivalente a la de un objeto de más de una tonelada, golpeando gravemente a los pasajeros delanteros.
Por ello, al exigir un arnés de doble anclaje y una cinta de resistencia homologada,la ley garantiza que el cuerpo del animal quede retenido de forma segura en el asiento trasero, impidiendo además que pueda interferir en la conducción o saltar por la ventana.
Es fundamental que los propietarios entiendan que no sirve cualquier tipo de sujeción. La normativa especifica que el perro debe ir sujeto mediante un arnés que abrace el pecho y el torso del animal, distribuyendo la fuerza del impacto de manera uniforme.

