Estos son los 11 electrodomésticos que elevan el gasto de electricidad si permanecen conectados
El aumento en los costos de electricidad ha llevado a muchos hogares a preguntarse qué hábitos pueden ayudar a reducir el gasto mensual sin sacrificar comodidad. Una de las prácticas más simples y efectivas consiste en desconectar ciertos electrodomésticos cuando no se utilizan, especialmente durante la noche, cuando permanecen en modo de espera y siguen consumiendo electricidad sin que los usuarios lo perciban.
Además de representar un alivio para el bolsillo, este gesto cotidiano también contribuye a disminuir la presión sobre la red eléctrica y reduce la huella ambiental. Expertos en energía coinciden en que los llamados “consumos invisibles” pueden sumar una cifra considerable al final del mes y convertirse en un problema silencioso si no se controla.
Algunos dispositivos, aun apagados, permanecen conectados a la corriente y continúan absorbiendo electricidad. Este fenómeno se conoce como “consumo vampiro” o “gasto fantasma”. Ocurre, por ejemplo, con cargadores de móviles que se dejan enchufados todo el día o con televisores apagados que mantienen una pequeña luz encendida para responder al control remoto.
De acuerdo con estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía, estos consumos residuales pueden significar entre un 5% y un 10% de la factura mensual de un hogar promedio. Aunque en una sola jornada parezcan insignificantes, con el paso de las semanas se traducen en un gasto innecesario que afecta directamente a la economía familiar.
¿Qué aparatos conviene desconectar?
- Consolas de videojuegos: incluso apagadas, suelen actualizarse o mantenerse en modo de espera.
- Equipos de sonido: los sistemas de audio mantienen encendidos sus relojes y receptores.
- Ordenadores y monitores: aunque estén suspendidos, consumen energía de fondo.
- Cargadores de dispositivos móviles: al quedar conectados, siguen absorbiendo electricidad.
- Impresoras: muchos modelos permanecen encendidos en espera de tareas.
- Microondas: el reloj digital y la pantalla requieren un flujo constante de energía.
- Ventiladores: no solo gastan electricidad, también pueden desgastarse si se dejan conectados.
- Calefactores eléctricos: representan uno de los consumos ocultos más altos.
- Cafeteras automáticas: suelen mantener el panel encendido y el sistema en alerta.
- Lavadoras: los programas electrónicos permanecen en modo de espera.
- Secadoras: al igual que la lavadora, consumen electricidad incluso sin funcionar.

