La DGT indica como se debe afrontar un carril trenzado
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha emitido una serie de recomendaciones destinadas a los conductores para afrontar con seguridad la conducción en un carril trenzado. Estos carriles adicionales en autopistas y autovías son a la vez carriles de aceleración y deceleración. En los carriles trenzados se cruzan distintas trayectorias de vehículos que se incorporan y salen de la misma vía.
Los carriles trenzados se utilizan donde las entradas y salidas están muy próximas, lo que obliga a que los vehículos que se incorporan y los que salen de la vía compartan un único tramo, entrelazando sus trayectorias. Su función es permitir estas maniobras (de entrada y salida de la vía) sin interferir con el tráfico principal. Por eso, estos tramos requieren mucha precaución y atención por parte de los conductores.
La DGT emitió una señal, la P-35, que muestra la proximidad de un carril entrelazado; un tramo comprendido entre una confluencia y una bifurcación donde se producen distintos movimientos de cambio de carril por parte de vehículos, cruzándose sus trayectorias y aumentando el riesgo de que se produzcan accidentes.
Ante este tipo de situaciones, la DGT ha emitido una serie de recomendaciones:
- Para incorporarse a la vía, el conductor observa y cede el paso a los vehículos que circulan por el tronco principal.
- El conductor debe señalizar la incorporación antes de iniciar la maniobra.
- El cambio de carril es progresivo y debes mantener en todo momento la distancia de seguridad con el resto de los vehículos.
- Los demás conductores deberán facilitar la maniobra en lo posible, reduciendo la velocidad o cambiándose de carril.
- Para salir de la autovía, el conductor tiene que señalizar con el intermitente derecho la maniobra para abandonar la autovía.
- El conductor que va a entrar desde la autovía al carril centrado, debe ceder el paso a los vehículos que ya circulan por este carril.
- Adapta la velocidad y mantén una separación segura.

