La estafa del tornillo en el surtidor
La Guardia Civil ha alertado de una nueva estafa, denominada la «estafa del tornillo en el surtidor», en la que los estafadores utilizan un tornillo para manipular un surtidor de gasolina, provocando su mal funcionamiento. Cuando un conductor llega a una gasolinera como de costumbre, inserta su tarjeta de crédito para pagar y llena el depósito, sin saberlo, al devolver la boquilla del surtidor, un delincuente ha manipulado el mismo.
El estafador coloca los tornillos en el soporte de la boquilla para que la bomba de combustible no se apague después de su uso, lo que le permite repostar más gasolina a costa de la víctima después de que esta ya se haya marchado. El estafador puede seguir repostando vehículos o llenando bidones de gasolina mientras carga el importe a la tarjeta de crédito del cliente original.
La Guardia Civil indica que, en el caso en el que detectemos cualquier anomalía, es necesario dar aviso a las autoridades con la finalidad de evitar ser estafados. Además, la Policía pide prestar atención al surtidor en el que repostamos para verificar que no hay ni tornillo ni nada parecido.
Y es que un estudio reciente elaborado durante 2025 indica que se registraron más de 137.000 robos de catalizadores en Estados Unidos. Aunque los datos sean específicos del país americano, lo cierto es que la tendencia que reflejan se puede extender a otros mercados también.

