La OMS alerta sobre el riesgo del excesivo consumo de sal
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido recientemente a través de un informe de las consecuencias negativas de un consumo de sal excesivo. La OMS lleva más de una década alertando de los riesgos de un consumo excesivo de sal en las comidas, y en 2013 marcó un objetivo ambicioso: reducir en un 30% la ingesta para 2025. Sin embargo, a pocos meses de la fecha límite, la mayoría de países, incluida España, siguen lejos de esa meta.
Según los datos de la OMS, las consecuencias de un consumo en exceso son, entre otras, un mayor riesgo de sufrir un ictus, infarto cardiaco, cáncer de estómago o hipertensión. Según los expertos en la materia, el sodio en exceso incrementa la presión arterial y provoca mayor riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares y de tipo renal.
Y es que, al contrario de lo que se podría pensar, el consumo en exceso de sal no proviene en su mayoría de los que las personas añadimos a las comisas sino el que viene en los productos procesados: pan, quesos, embutidos, precocinados o sopas instantáneas, donde la sal ya viene incorporada y muchas veces pasa inadvertida para el consumidor.
Como recomendaciones para reducir el consumo de sal, los expertos indica que «la clave está en pequeños gestos diarios como leer las etiquetas, evitar procesados, recuperar la dieta mediterránea y mantener variedad en las especias para dar sabor sin abusar del sodio».

