La recaudación por IBI en Extremadura marca su máximo
La recaudación obtenida a través del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) ha continuado aumentado, logrando en 2024 la cifra de los 300 millones de euros. Este tributo constituye el principal recurso financiero con el que cuentan los ayuntamientos españoles.
Este impuesto es anualmente abonado por los propietarios y titulares de derechos sobre inmuebles rústicos, urbanos o de características especiales. La porción más relevante de la recaudación del IBI procede de los inmuebles urbanos, tanto por su elevado número como por su mayor valor. Sobre todo viviendas, pero también locales comerciales, garajes o algunos solares.
La recaudación por IBI no ha dejado de crecer en la región ni siquiera durante la gran recesión. Únicamente en los años 2011 y 2019 la recaudación descendió, consecuencia de la crisis económica y la actualización de los valores catastrales, a la que se acogieron más de un millar de municipios de todo el país.
Por municipios, el montante por IBI urbano más elevado dentro de la provincia de Badajoz es el de su capital, donde en 2024 rozó los 45 millones de euros, muy por encima de Mérida (16,3 millones). En los siguientes lugares aparecen Don Benito (casi 8,5 millones); Almendralejo (7,1 millones); y Villanueva de la Serena (6,3 millones).
En la capital cacereña, la suma de las cuotas líquidas se situó el año pasado en 29,2 millones, multiplicando por más de tres a la de Plasencia (que se quedó a las puertas de los nueve millones de euros). Navalmoral de la Mata (3,8 millones); Coria (2,4 millones); y Miajadas (2,36 millones), aparecen a continuación.

