Movistar alerta de la estafa de la doble llamada para forzar el cambio de compañía
Movistar ha decidido no solo alertar a sus clientes, sino también ofrecer pautas claras y accesibles para que cualquier usuario pueda identificar y protegerse de esta práctica fraudulenta. La estafa aprovecha la cercanía que genera el uso de números telefónicos que imitan a los oficiales y el desgaste emocional que causan mensajes contradictorios o promesas incumplidas.
Esta estafa se articula a través de una serie de llamadas telefónicas que buscan manipular al usuario y generar un clima de desconfianza hacia su operador actual. El proceso comienza cuando el consumidor recibe una llamada desde un número de teléfono que puede aparentar ser oficial, incluso con terminaciones que imitan el número de atención al cliente de Movistar, como el “1004”.
Durante esta primera llamada, quien contacta se presenta como un agente legítimo de Movistar y propone una oferta aparentemente exclusiva, que incluye descuentos y beneficios especiales. El propósito de este primer contacto es atraer la atención del usuario y ganarse su confianza mediante una propuesta que, a simple vista, parece real y ventajosa.
Sin embargo, la oferta presentada no es más que un gancho para preparar el terreno. Pasadas unas horas o días, llega una segunda llamada, en la que un nuevo interlocutor, también haciéndose pasar por representante de Movistar, contacta al usuario para comunicarle que la promoción anterior ha sido cancelada o que, por un error administrativo, ya no está disponible para él.
Esta llamada está diseñada para provocar una reacción negativa en el consumidor, fomentando su frustración y generando una sensación de descontento con la compañía a la que pertenece, con el fin de quebrar la confianza establecida durante el primer contacto.
El último paso de esta estrategia fraudulenta es una tercera llamada, que llega poco después, pero esta vez de un representante auténtico de otra compañía telefónica. Esta persona se presenta como la solución a los problemas generados en los contactos anteriores y ofrece una nueva promoción, supuestamente más ventajosa y exclusiva.
Aprovechando el estado de confusión y molestia del usuario, el representante intenta convencerlo para que realice un cambio de operador. De esta manera, mediante una combinación de manipulación y desinformación, el usuario es inducido a tomar una decisión apresurada que puede no ser beneficiosa para sus intereses.