Tres de cada cuatro españoles consideran que su salud es buena y la mitad ha reducido el consumo de comida rápida en el último año
Los españoles consideran, en general, que gozan de una buena salud y se han esforzado en los últimos años en mejorarla reduciendo el consumo de azúcares y comida rápida. Concretamente, el 60% de la población tiene una percepción buena de su salud e incluso un 14% considera que es «muy buena», según la última encuesta del Instituto DYM. Los resultados revelan, además, que apenas un 5% de los encuestados diría que su salud es «mala» y que los resultados varían según la edad: los jóvenes de 18 a 35 años son los que tienen una percepción más saludable de su cuerpo (uno de cada cuatro cree tener una salud «muy buena»); y los más mayores, de 66 a 75 años, aunque mantienen una visión positiva, solo un 5% de ellos diría que su estado es muy bueno.
El estudio, elaborado con motivo del Día Internacional de la Nutrición que se conmemoró el pasado 28 de mayo, aporta información sobre la salud españoles, pero también sobre todos los hábitos relacionados con la alimentación, como la toma de suplementos vitamínicos o el consumo de azúcares, ultraprocesados, carne o frutas y verduras. Tras entrevistar online a 1.014 personas entre el 16 y el 20 de enero de 2025, la investigación evidencia un descenso considerable en la ingesta de ciertos alimentos.
El caso más significativo es el de la comida rápida: el 49% de los españoles dice haber disminuido su consumo en el último año, aunque una proporción similar (el 41%) lo mantuvo. De igual modo, un 43% de los encuestados asegura que come menos dulces este año que el pasado y más de uno de cada tres refieren haber reducido el consumo de la sal y de alimentos envasados. En cuanto a las frutas y verduras, pese a que más de la mitad dice mantener su consumo habitual, el 38% sostiene que lo aumentó en los últimos doce meses. Además, uno de cada cuatro españoles ha bajado el consumo de carne en el último año y un 13% come más alimentos orgánicos.
Asimismo, aunque el 55% dice que consume suplementos alimenticios con muy poca frecuencia o incluso nunca, las encuestas muestran que estos son más frecuentes entre la población más joven (el 45% los toma mucho o algunas veces), que entre los más mayores (33%).
Los estudiantes: comen mal pero refieren buena salud
Al clasificar las respuestas según ciertos factores, la encuesta no señala grandes desigualdades en las respuestas de los encuestados por su edad, aunque sí indica algunas diferencias en el consumo de ciertos alimentos o incluso en la percepción de su propia salud, según el nivel educativo o el empleo de la persona entrevistada.
En el caso de la percepción de la salud, por ejemplo, esta es bastante más positiva entre aquellos con un nivel educativo más alto: el 81% de los españoles con un nivel de Educación Superior (como Máster, Doctorado, etc.) creen que su salud es «buena» o «muy buena»; frente al 65% de los que solo completaron Educación Primaria. Lo mismo ocurre al observar la situación laboral: los estudiantes y los trabajadores a tiempo completo son los que dicen tener «muy buena salud» en mayor medida (20%); frente a los desempleados y jubilados (7%) o las trabajadoras del hogar (8%).
En esa línea, y pese a que la tendencia general es de disminución, el consumo de dulces sí que aumentó para un 20% de los estudiantes y para un 15% de los trabajadores a tiempo parcial. Respecto a la comida rápida, su ingesta se reduce conforme avanza la edad —aunque sin grandes diferencias— y los estudiantes son, de nuevo, los que más aumentaron su consumo en el último año: el 16% dice que más alimentos de comida rápida que el año pasado. Pese a que, según los resultados, los estudiantes parecen ser lo que peor comen, son también los que más han aumentado el consumo de productos orgánicos: casi dos de cada diez ingiere más que el año pasado; el doble que los adultos de 46 a 65 años.
Hay, igualmente, diferencias destacables en el caso del consumo de carne, que se redujo para el 35% de los trabajadores a tiempo completo; para el 20% de los desempleados y estudiantes; y para el 27% de las trabajadoras del hogar. Las frutas y verduras son algunos de los alimentos que los españoles dicen haber aumentado más su consumo, especialmente entre los jubilados o personas con discapacidad (el 44% así lo asegura); los trabajadores a tiempo completo (40%); y los estudiantes (36%). Sin embargo, el 16% de los desempleados aseguró haber comido menos frutas y verduras que el año anterior.
La leche y los productos lácteos se mantienen. En todas las edades su consumo es más o menos igual al del año anterior a la encuesta, aunque un 15% dice haberlo reducido (el 25% en el caso de los estudiantes). Por lo contrario, los trabajadores a tiempo completo, jubilados, trabajadores a tiempo parcial y jubilados o personas con discapacidad son los que más dicen haber aumentado su consumo en el último año (entre un 12 y un 14%).

