La industria alimentaria se prepara para una fuerte subida de los precios
El índice mundial de los precios de los alimentos, que elabora la FAO, registró en febrero la primera subida en cinco meses, situándose en un promedio de 125,3 puntos, un 0,9% por encima del nivel de enero, debido sobre todo a los aumentos en los índices de los cereales, las carnes y los aceites vegetales.
Los precios mundiales del trigo subieron, en concreto, un 1,8 % en febrero, respaldados por los informes sobre heladas y los mayores riesgos de destrucción invernal en algunas partes de Estados Unidos y Europa. Subieron asimismo los precios internacionales de los cereales secundarios, aunque lo hicieron de forma más moderada.
Por otro lado, el índice de precios de los aceites vegetales se situó en un promedio de 174,2 puntos en febrero, lo que supone una subida intermensual de 5,6 puntos, lo que equivale a un 3,3%, con la que alcanzó el nivel más elevado desde junio de 2022. En cuanto a la carne, el incremento fue de un punto, un 0,8%, y de hasta 9,4 puntos, un 8% en relación con hace un año. El aumento se debió en gran medida al alza de los precios mundiales de las carnes de bovino y ovino.
Todo ello es en parte consecuencia del fuerte encarecimiento del gasóleo agrícola, de un 45%, hasta 1,45 euros por litro sino también del coste de los fertilizantes, como la urea, que ha subido un 25% desde el inicio del conflicto en Oriente Medio. No es un tema menor porque, según señalan desde las organizaciones agrarias, los fertilizantes ya suponen hasta un 15% de los costes del sector en España.

