Pasar la ITV fuera de plazo, ¿es posible?
La ITV es algo que los conductores no deben dejar pasar. Sin embargo, un despiste, unas vacaciones o simplemente no encontrar una cita a tiempo pueden hacer que llegue el día señalado y el vehículo siga sin haber pasado la inspección. Cuando esto sucede, muchos se preguntan qué ocurre si circulo con la ITV caducada y si es posible conducir si la cita está pedida. La respuesta es clara: no existe un periodo de gracia tras la fecha de caducidad.
Y es que desde ese momento, el vehículo ya no tiene la ITV en vigor y circular con él puede suponer una sanción. La propia Dirección General de Tráfico incluye la ITV caducada entre las infracciones relacionadas con la condición técnica del vehículo. Es decir, una vez superada la fecha que figura como límite, la inspección está caducada. En este sentido, al tratarse de una infracción grave, la sanción sería de 200 euros.
Por lo tanto, si el vehículo tiene la inspección fuera de plazo, lo recomendable es solicitar cuanto antes una cita y evitar utilizarlo para desplazamientos que no sean necesarios. En particular, contar con una cita no convierte automáticamente la ITV en válida ni supone un periodo de gracia. La posibilidad de desplazarse debe limitarse al supuesto correspondiente para acudir a la estación de inspección.
Si la inspección detecta defectos graves, el vehículo no puede utilizarse con normalidad y debe dirigirse al taller para solucionar los problemas y volver a pasar la inspección. La situación es todavía más delicada cuando el resultado de la inspección es negativo, ya que el vehículo presenta deficiencias que suponen un riesgo para la seguridad vial.

