Asocian el consumo de bebidas energéticas con infartos y paros cardiacos en jóvenes
Científicos de Estados Unidos han analizado más de 28.000 informes de efectos adversos comunicados durante la última década a la FDA, la agencia pública encargada de regular y supervisar la seguridad de medicamentos y alimentos en ese país. El resultado de su investigación, todavía preliminar, revela una «frecuencia desproporcionadamente mayor» de consumo de bebidas energéticas y suplementos estimulantes en casos notificados de paros cardíacos e infartos, especialmente entre jóvenes de 18 y 34 años.
Los autores del estudio alertan de la necesidad de reforzar la vigilancia sobre estos productos, porque no son inocuos. Entre los datos que arroja su investigación, destaca que los casos de paros cardiacos entre personas que habían tomado bebidas energéticas o suplementos estimulantes multiplicaron por once los relacionados con productos que no contienen estos ingredientes.
Las principales hipótesis que manejan los investigadores sobre la mayor incidencia de eventos cardiovasculares en adultos jóvenes que habían tomado estas bebidas apuntan tanto al nivel como a la forma de consumo en estas edades. Los jóvenes abusan más de bebidas de este tipo y tienden a mezclarlas, explican, con alcohol o drogas, y también a utilizarlas como estimulantes antes o durante la práctica deportiva.

