Cuándo caduca una multa de tráfico y deja de poder cobrarse
La Administración dispone de un tiempo limitado para poder actuar. Si estos plazos se superan, la sanción puede prescribir y dejar de ser exigible. Aunque esto no suele ser habitual, existen casos concretos en los que un conductor puede evitar el pago, especialmente cuando la sanción prescribe o caduca.
En España, una multa puede empezar a prescribir cuando no se notifica en el momento que se comete la infracción. Esto sucede si la Administración no informa al conductor dentro del plazo establecido. Según indica el artículo 89 de la Ley de Seguridad Vial, esta situación puede darse en los siguientes casos:
- Que la denuncia se formule en casos en los que detener el vehículo pueda suponer un riesgo para la circulación.
- Si la denuncia se formula con el vehículo estacionado y sin el conductor presente.
- Cuando la infracción se detecta mediante sistemas de captación de imágenes.
- Si el agente está realizando tareas de vigilancia o control y no dispone de medios para seguir al vehículo.
El tiempo de prescripción de una multa de tráfico depende de la gravedad de la infracción. Las sanciones leves, con importes de hasta 100 euros, prescriben en un plazo inferior a tres meses. En el caso de las infracciones graves o muy graves, con multas entre 200 y 500 euros, el límite es de seis meses.
Además de prescribir, una multa de tráfico también puede caducar. Esto pasa cuando, después de un año, no se ha dictado una resolución sancionadora, lo que implica el archivo del expediente. No obstante, la caducidad puede quedar suspendida si el procedimiento se paraliza por orden judicial.

