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Día Mundial de Internet 2020: ¿de dónde venimos y hacia dónde vamos?

Día Mundial de Internet 2020: ¿de dónde venimos y hacia dónde vamos?

El Día Mundial de Internet (Día Mundial de la Sociedad de la Información y las Telecomunicaciones) es una jornada especial dedicada a la Red de redes, que se celebra a propuesta de la ONU anualmente todos los 17 de mayo. El día elegido se corresponde con la fundación de la Unión Internacional de las Telecomunicaciones en 1865, cuando se celebró la primera Convención Internacional de Telégrafos en París.

El tema elegido para el Día Mundial de Internet de 2020 es «Connect 2030: ICTs for the Sustainable Development Goals (SDGs)​» y servirá para presentar la Agenda Connect 2030 y cómo los avances tecnológicos contribuirán en los próximos 10 años a acelerar el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) propuesto por Naciones Unidas.

La Agenda 2030 reconoce que la difusión de la tecnología de la información, las comunicaciones y la interconexión global, tienen un gran potencial para acelerar el progreso humano y cerrar la brecha digital. La transición hacia un desarrollo inteligente y sostenible es el tema de reflexión este año para todos los integrantes de la UIT (la organización intergubernamental más antigua del mundo), junto a la búsqueda de soluciones específicas habilitadas por las TIC para fomentar la sostenibilidad económica, ambiental y social, contribuyendo a los cinco objetivos estratégicos de esta Agenda Connect 2030.

Miles de instituciones y corporaciones en todo el mundo tienen previsto la realización de actos para celebrar este Día Mundial de Internet. En España, el acto central se celebrará a las 19 horas y podrá seguirse en directo. Contará con la bienvenida a cargo de la Presidenta del Senado y el debate central tratará este año sobre el papel de Internet para salir de la pandemia; el impacto de la tecnología en las colectivos más vulnerables; ciberseguridad en tiempos del COVID-19; el entorno rural y como combatir la despoblación con tecnología y la libertad de prensa, bulos y derecho a la información.

Poco más que decir que no sepas de la importancia de esta red que simplemente ha cambiado nuestras vidas a todos los niveles y la propia historia de la Humanidad. Como contribución, te recordamos sus inicios, su problemática actual y un adelanto de cómo puede ser Internet dentro de unas décadas.

En octubre pasado se celebró un aniversario fundamental para Internet, ya que se cumplían 50 años desde que dos gigantescas computadoras situadas en la Universidad de Los Ángeles (UCLA) y el Instituto de Investigación de Stanford (SRI), lograron el primer intercambio de información entre sus nodos. Nacía la red ARPANET, embrión de la Internet que conocemos y bajo los primeros conceptos sobre “redes de comunicaciones” que se habían publicados en 1959 por Paul Baran, un ingeniero que trabajaba en una red segura de comunicaciones con fines militares capaz de sobrevivir a un ataque con armas nucleares.

Sobre esta ideas y promovida por la ARPA (Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados), comenzó el diseño inicial de ARPANET (Advanced Research Projects Agency Network) una red de computadoras creada por encargo del Departamento de Defensa estadounidense para comunicar los diferentes organismos del país (y sobrevivir a ataques nucleares) y que se convirtió en el embrión de Internet, aunque hoy en día poco tiene que ver con la red original.

Tras la primera prueba de conexión de ARPANET entre los nodos de la Universidad de Los Ángeles (UCLA) y el Instituto de Investigación de Stanford (SRI), situados a 500 kilómetros. Desde ahí los avances se sucedieron a buen ritmo. En 1970 la red ARPANET se estableció entre Harvard, MIT y BNN (la compañía que creó los ordenadores «procesadores del mensaje del interfaz» usados para conectar a la red), mientras que en 1972 se realizó la primera demostración pública de ARPANET y un año después se expandió desde Estados Unidos hasta Europa conectando la University College of London con los centros californianos.

En 1973 la DARPA inició un programa de investigación sobre técnicas para interconectar redes y desarrollar protocolos de comunicación. De la filosofía de este proyecto surgió el nombre de Internet que se aplicó al sistema de redes interconectadas mediante los protocolos TCP/IP creados en la década de los 70 por uno de los «padres de Internet», Vint Cerf.

El año 1974 fue decisivo en el desarrollo de la Internet que conocemos, porque fue publicada una propuesta para enlazar todas las redes del estilo ARPANET juntas en una única llamada inter-network. Dicha red no tendría un control centralizado y trabajaría sobre un protocolo de control de transmisión (que posteriormente se convirtió en TCP/IP).

Internet dio otro paso de gigante en 1977 gracias al desarrollo de lo que conocemos como módem de PC. Fue desarrollado por Dennis Hayes y Dale Heatherington y gracias a ello el acceso a Internet se popularizó años después ya que permitía que las comunicaciones se realizasen a través de la red telefónica. Otro paso destacado fue la invención de un sistema de direcciones empleando sufijos como «.com» y «.org», de uso generalizado hoy.

El gran cambio que dio paso a la Internet moderna sucedió el 1 de enero de 1983 cuando ARPANET completó la migración del original NCP al protocolo de red TCP/IP diseñado por Vinton Cerf y Bob Kahn y que actualmente usamos para transmitir datos entre computadoras, conectarnos a Internet y a los servidores web.

Finalmente, recordar otro paso fundamental sucedido el 12 de marzo de 1989 cuando Tim Berners-Lee escribió la propuesta de un sistema de distribución de documentos de hipertexto o hipermedios interconectados y accesibles vía Internet. Desde un inicio modesto (Berners-Lee pretendía simplemente crear un mecanismo que le ahorrase el desplazamiento de un edificio a otro en la Universidad de Oxford, solucionando la incompatibilidad entre ordenadores de la institución académica) pasó a ser un proyecto global hasta crear la “red informática de ámbito mundial” que hoy usamos, conocida como World Wide Web.

La problemática de la Internet actual

Si 2018 cerró como el primer año en la historia donde más de la mitad de la población mundial (3.900 millones) estaba conectada a Internet, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). La Internet Universal, un objetivo definido por la ONU como la posibilidad de acceso a la red de redes de la gran parte de los habitantes del planeta (al menos el 90%) no se alcanzará hasta 2050, como poco. Mucho más tarde de lo previsto, consecuencia de las desigualdades económicas, sociales, educativas y de todo tipo entre las regiones del planeta.

El aumento de accesos a Internet registrado en la última década ha descendido de forma dramática en los últimos años. La primera mitad del mundo fue la más fácil de poner en línea. La conectividad se extendió por naciones desarrolladas donde los ingresos altos, la educación avanzada y los centros urbanos densos allanaron el camino. Pero la segunda mitad del mundo será mucho más difícil de conectar. Muchos lugares que permanecen fuera de línea son rurales y remotos, donde los costes de instalación de torres de Internet móvil y otras infraestructuras pueden ser cinco veces mayores que en las áreas urbanas.

Los expertos han advertido que algunas partes del mundo quedarán excluidas de Internet durante las próximas décadas si no se realizan mayores esfuerzos e inversión para impulsar la educación, la alfabetización en línea y la infraestructura de banda ancha. El retraso para establecer una Internet Universal resalta la dramática brecha digital que se ha abierto entre los que aprovechan Internet y sus beneficios y los que están marginados porque carecen de las habilidades para estar en línea o viven en una región sin conexión.

Otra de la problemática lleva años siendo señalada Tim Berners-Lee, inventor de la World Wide Web y director del organismo internacional de estandarización de tecnologías Web, que ha expresado su decepción por el estado actual de Internet, postulándose contra los usos de las grandes empresas y gobiernos, los escándalos por el abuso de datos personales, el espionaje masivo, el (mal)uso de las redes sociales o la influencia de los gigantes tecnológicos.

Junto a otros grandes informáticos e investigadores como el pionero de Internet, Vint Cerf, y el responsable de Internet Archive, Brewster Kahle, ha insistido en la necesidad de re-descentralizar Internet para dar más control a los usuarios y garantizar una Internet más segura, privada y neutral. Para ello, ha estado trabajando con investigadores del MIT (la mejor universidad tecnológica del planeta con 80 premios Nobel) y de otros centros para desarrollar Solid, un proyecto de código abierto que pretende “restaurar el poder de los individuos en la web”, cambiando radicalmente la WWW al otorgar al ciudadano digital el control total sobre sus datos.

También ha lanzado una campaña para persuadir a gobiernos, empresas e individuos a que firmen un «Contrato para la Web», un conjunto de principios diseñados para defender una Internet libre y abierta, de la que a su juicio nos hemos alejado.

El futuro de Internet

Celebrando este Día Mundial de Internet 2020, nuestros compañeros de MCPRO han publicado un especial centrado en el futuro de la gran Red y que te recomendamos: ¿cómo será la Red en 2070? ¿Cómo se solucionarán los problemas actuales? ¿Hacia dónde va Internet?

Una serie de expertos y científicos intentan dar respuesta y no son demasiado optimistas. Todos quieren creer que en el futuro Internet llevará aparejada la armonía, una mejor comunicación, un flujo libre de información y un mundo más saludable. Pero todo esto va acompañado de muchas dudas y advertencias.

Las nuevas formas de comunicación como las interfaces cerebrales se van a imponer. Sólo habrá que pensar y entonces dicha interfaz se encargará de realizar la tarea automáticamente, facilitando mucho la comunicación, pero añadiendo otros problemas legales y éticos. Internet estará más integrado en nuestra vidas y nuestra presencia digital no será tampoco independiente del mundo físico, sino que estará integrada en él. Para entonces ya nos habremos olvidado de los teclados, el ratón y las pantallas, y los dispositivos con Internet actuales no existirán, sino que estarán precargados en nuestra consciencia.

Los expertos también prevén el fin de la privacidad en Internet… si es que no se ha producido ya, lejos de reducirse, va a ir a más, y las tecnologías que se empleen para ello serán cada vez más capaces de saber lo que queremos. Aprenderán de nuestros hábitos e incluso llegarán a anticiparse a nuestros deseos. Los avances en los datos sanitarios con la revolución de los datos biológicos que ya ha comenzado de la mano de los wearables y los dispositivos conectados que registran nuestra actividad, es otro punto expuesto. Y será positivo para la salud, aunque tendremos que ver las garantías de quién tiene esos datos y cómo se utilizan.

En definitiva, desafíos colosales los que esperan a la Red de redes que homenajeamos en este Día Mundial de Internet 2020.

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