El consumo de guisantes se asocia con menor riesgo de hipertensión
Según los últimos estudios publicados, el consumo de guisantes aporta múltiples beneficios ya que, por cada 100 gramos, aportan seis de proteínas y fibra, equivalentes a las de un huevo entero. Además, teniendo en cuenta su versatilidad, pueden utilizarse en numerosos platos y recetas fácilmente.
Entre sus nutrientes, agregan zinc, magnesio, potasio, hierro y ácido fólico, elemento primordial para las mujeres gestantes, ya que ayuda a prevenir malformaciones en el feto. Además, sus péptidos bioactivos han demostrado inhibir la enzima ECA, ayudando a reducir la presión arterial y mejorar la salud cardiovascular.
Su contenido en almidón resistente lo convierte en un alimento ideal para nutrir la microbiota, mejorar la sensibilidad a la insulina y favorecer la saciedad. También, se asocia con menor nivel de colesterol LDL y triglicéridos. Además, tienen pocas calorías, en concreto, cada 100 gramos son 62 kilocalorías. Eso se debe a que casi el 80% de su composición es agua, siendo la legumbre que más tiene, sobre todo, las lentejas y los garbanzos.
Dependiendo de cuál sea el objetivo, será mejor tomarlo a medio día o en la cena. Por ejemplo, si se toman en la comida, se aprovechará mucho mejor su valor energético y sus proteínas. En la cena, también es una buena opción pero en versiones más ligeras como purés o en un salteado de verduras. Después de un entreno también es un acierto porque su combinación de carbohidratos y proteínas son esenciales para la recuperación muscular.

