El Ministerio de Consumo estudia prohibir las bebidas energéticas a menores de 16 años
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 está estudiando prohibir la venta de bebidas energéticas a los menores de 16 años, dentro de una normativa más amplia y destinada a regular la publicidad de los alimentos poco saludables dirigidos a niños y adolescentes.
Esta medida se enmarca dentro de una nueva normativa destinada a regular la publicidad de alimentos insanos «que tienen un efecto nocivo» en la salud de los niños y adolescentes. Y es que según datos del Ministerio de Consumo, cada niño y adolescente es «bombardeado» con más de 4.000 anuncios publicitarios de comida insana al año, casi 11 al día solo en el medio televisivo.
En cuanto a la venta de bebidas energéticas a menores, desde el Ministerio afirman que el 91 % de la población cree que se debería prohibir a menores de 16 años, mientras que el 54 % es partidario de prohibirla a todos los menores de edad. Estos datos han sido obtenidos a través de una encuesta realizada por la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) a mas de 1.000 personas de manera online.
El estudio señala que un 25 % de la población consume bebidas energéticas, con una media de 2,1 veces a la semana. De estos consumidores, un 49 % afirma que toma como máximo una unidad al día, mientras que casi la mitad (47 %) los mezcla siempre o a veces con bebidas alcohólicas.
Beber varias bebidas energéticas todos los días puede suponer un grave riesgo de accidente cerebrovascular. Esta es la conclusión a la que han llegado los Hospitales Universitarios del NHS, de Nottingham, en Reino Unido.
Y es que, después de tratar a un hombre de 50 años, saludable y en forma, que tenía el hábito de beber ocho latas diarias y una presión arterial extremadamente alta, los hallazgos llevaron a pedir regulación más estricta de las ventas y la publicidad de estas bebidas, especialmente dada su popularidad entre los jóvenes.
Las bebidas energéticas contienen más de 150 mg de cafeína por litro y suelen tener un contenido muy alto de azúcar basado en glucosa y cantidades variables de otras sustancias químicas. Esta cantidad declarada es ‘cafeína pura’, pero otros ingredientes contienen ‘cafeína oculta‘; por ejemplo, se cree que el guaraná contiene cafeína al doble de concentración que un grano de café.

