España lidera el pago de impuestos a la hora de comprar un inmueble
España es uno de los territorios donde la adquisición de un inmueble resulta más gravosa. Mientras que en algunos países de Europa, como por ejemplo Suiza, no se paga nada por esta adquisición, en algunas comunidades autónomas hay tipos de más de un 13%, 20% para grandes tenedores. Adquirir un inmueble en regiones como Cataluña o Baleares puede encarecerse en decenas de miles de euros solo en impuestos.
España aplica el tercer tipo máximo más elevado del impuesto sobre transacciones con un 11%, solo por detrás de Bélgica (12,5%) y el Reino Unido (12%). En España, la compra de vivienda conlleva la imposición del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) para vivienda de segunda mano, como el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) para vivienda nueva. Además, del impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD). Si la vivienda es de segunda mano, el impuesto que se debe liquidar es el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), cuya tasa varía entre el 4 y el 13% dependiendo de la comunidad autónoma.
En el caso de la vivienda nueva, el coste tributario para el comprador final alcanza el 10% adicional del precio de la vivienda, que unido al coste impositivo que asume el promotor y que repercute al comprador, el precio de la vivienda aumenta un 20% únicamente por la vía de los impuestos.

