La mayoría de los grandes bancos españoles siguen sin unirse al convenio del ICO que avala créditos al alquiler para ayudar a las personas más golpeadas por la crisis sanitaria a afrontar el pago de la vivienda. O lo que es lo mismo, los clientes que acuden a estas entidades para solicitar los micropréstamos se van con las manos vacías. Los bancos que aún no se han adherido a la iniciativa son BBVACaixaBankBankiaBankinterIbercaja o Kutxabank, según el instituto de crédito.

El Gobierno anunció en abril la puesta en marcha de créditos al 0% para los inquilinos más golpeados por el coronavirus, pero la medida no se oficializó hasta el 1 de mayo, con carácter retroactivo desde el 1 de abril. Sin embargo, casi un mes después, muchas entidades no la han puesto en marcha.

Fuentes del sector financieros explicaron en su día a este diario que había problemas para suscribirse al plan del ICO ante la falta de un protocolo entre los bancos y el instituto de créditos para gestionar estos avales. “Se necesita cerrar un proceso administrativo y también un desarrollo tecnológico en las entidades. Esto lleva tiempo”, aseguraban fuentes de toda solvencia.

De momento, sí están suscritos a las ayudas al alquiler SantanderSabadell, Unicaja, Liberbank, Abanca, CajamarBankoaLaboral KutxaCaja Pollença y Caja Onteniente.

El Ejecutivo habilitó una línea de avales de 1.200 millones de euros a través del ICO para los créditos al alquiler. La medida consiste en un préstamos de hasta un máximo de 900 euros al mes durante seis meses, es decir, que cada particular puede percibir hasta 5.400 euros, sin comisiones ni intereses.

Los afectados que soliciten estos préstamos podrán devolverlos en un plazo de entre seis y diez años, aunque pueden beneficiarse de una carencia de capital de seis meses. La iniciativa podría beneficiar a 450.000 familias, pero muchos inquilinos prefieren evitarla.

Crecen los impagos

El frenazo de la economía ha disparado los impagos en el mercado del alquiler residencial, pasando del 5% al 15% en los dos últimos meses. Así lo aseguran desde Asval, la Asociación de Propietarios de Vivienda en alquiler, que advierte de que los inquilinos de colectivos más vulnerables están renunciando a pedir los avales del ICO. “No quieren endeudarse aún más en un momento en el que han visto cómo sus ingresos se han reducido notablemente al entrar en un ERTE o perder su empleo”, explica Beatriz Toribio, directora general de Asval.

Para solucionar este problema, la asociación propone a la Administración un nuevo programa de ayudas directas a los propietarios, que no supongan un endeudamiento para los inquilinos, lo que reduciría de forma importante la morosidad, evitaría la litigiosidad y redundaría en el mantenimiento de la oferta de vivienda de alquiler.