Con la recuperación de la normalidad en carretera, el último puente dejó unas cifras de movilidad similares a las de 2019, las infracciones más repetidas han vuelto también a la Dirección General de Tráfico (DGT). Así, con el fin de evitar la mayor cantidad posible de accidentes y para que el bolsillo de los conductores no se resienta, la institución que dirige Pere Navarro ha esgrimido una serie de consejos para evitar que uno de los malos hábitos más populares no se produzca en las principales vías españolas.

Una de las grandes molestias que sufren la mayoría de los conductores es la de llevar a un vehículo pegado a su parte trasera. Un fenómeno muy repetido en autovías y autopistas, así como en carreteras secundarias, que puede provocar que ante el más mínimo sobresalto se produzca una situación incómoda que genere un accidente.

Por ello, la DGT está poniendo estos días de recuperación de la movilidad el foco en la distancia de seguridad recomendada. Una actitud responsable que además de evitar choques o maniobras innecesarias también ayuda a reducir la congestión del tráfico.

Todo conductor de un vehículo que circule detrás de otro deberá dejar entre ambos un espacio libre que le permita detenerse en caso de frenado brusco, sin colisionar con él, teniendo en cuenta especialmente la velocidad, las condiciones de adherencia y frenado“, refleja el Reglamento General de Circulación en su artículo 54.

¿Cómo se calcula la distancia de seguridad?

Pero, ¿de cuánto es la distancia a partir de la que se multa? Tal y como aconseja la DGT en sus manuales, el espacio recomendado que debe haber entre dos vehículos es de, al menos, 2 segundos en condiciones normales y 4 segundos o 100 metros si hay condiciones atmosféricas desfavorables.

Para medirlo existen una serie de consejos como tomar una referencia en carretera, como puede ser un punto kilométrico o una señal, y contar a partir de 1.101. Según los consejos de la DGT, una vez se termine de pronunciar 1.102, se habrán cumplido los dos segundos por los que se tiene que pasar por la referencia tomada.

Además, otro truco aunque menos práctico es el llamado “truco del cuadrado”. Este consiste en coger como referencia la velocidad a la que circulamos, quitarle la última cifra y multiplicar la restante por sí misma (si vamos a 80 km/h, sería 8×8 = 64). Ese número que sale es la distancia que se debe dejar sobre el vehículo de delante.

Este “truco del cuadrado” se explica puesto que a 50 km/h se recorren unos 28 metros; a 90 km/h, unos 50 metros; y a 120 km/h, alrededor de 66 metros. Además, si hay lluvia, mala visibilidad o nieve, la distancia que se deba dejar deberá ser del doble de la cantidad obtenida.

Una conducta respetuosa que muchos conductores no tienen diariamente y por lo que la DGT avisa que las multas pueden ser de hasta 500 euros y la retirada de 6 puntos en el carnet de conducir.

Eso sí, dejando claro que esta cuantiosa sanción es solo si además de no respetar la distancia mínima también se realizan conductas temerarias, como cambios de carril sin señalizar, la multa más habitual es algo menos fuerte pero asimismo dolorosa económicamente. Con 200 euros y la retirada de 4 puntos del carnet de conducir, la vuelta a la normalidad en carretera deberá ser siempre con distancia de seguridad.