La Ley de Bienestar Animal prohíbe alimentar a los animales callejeros
Con la entrada en vigor de la Ley de Bienestar Animal se ha modificado la legislación en cuanto al cuidado de los animales callejeros. Aunque esta Ley no prohíbe manera expresa dar comida a gatos u otros animales abandonados, sí establece limitaciones claras y contempla sanciones económicas de hasta 50.000 euros para quienes lo hagan fuera de los canales autorizados.
Esta nueva normativa persigue el objetivo de evitar problemas derivados de la alimentación incontrolada en la vía pública, como la proliferación de roedores, la acumulación de suciedad, los malos olores o el crecimiento descontrolado de colonias felinas.
Uno de los puntos clave afecta directamente a los llamados «gatos comunitarios», cuya gestión recae sobre los ayuntamientos, que son los encargados de coordinar programas específicos y acreditar oficialmente a las personas autorizadas para alimentarlos y cuidarlos. De este modo, quienes quieran colaborar con una colonia felina deben integrarse en los programas municipales correspondientes.
Las colonias felinas están formadas por gatos comunitarios que viven en libertad y no pertenecen a una persona concreta. Normalmente son grupos de voluntarios o cuidadores autorizados quienes se encargan de proporcionarles alimento, supervisar su estado de salud y velar por su bienestar en la calle.
Y es que, según el artículo 40 de la Ley de Bienestar Animal, corresponde a las comunidades autónomas y a las ciudades de Ceuta y Melilla elaborar protocolos marco con los procedimientos y requisitos mínimos que sirvan de referencia para implantar programas de gestión de colonias felinas en los distintos municipios.

