Las reparaciones en garantía deben ser gratuitas para el comprador
Con motivo del Día Mundial de la Reparación, que se celebró el pasado día 17 de octubre, es conveniente recordar que uno de los derechos de las personas consumidoras cuando un producto presenta defectos o no se ajusta a lo acordado, y este se encuentra en periodo de garantía, es precisamente a que este sea reparado.
La reparación debe ser gratuita cuando el defecto está cubierto por la garantía legal. Esto significa que la persona consumidora no tiene que asumir ningún gasto necesario para solucionar el problema, incluidos los de envío, transporte, mano de obra y materiales. Además, la reparación debe realizarse en un plazo razonable y sin ocasionar mayores inconvenientes.
Esta obligación también se aplica a los productos que se hayan instalado antes de que aparezca el defecto. Si es necesario retirarlos para repararlos, la empresa responsable deberá hacerse cargo tanto de la retirada como de su posterior instalación, cuando corresponda, sin coste para la persona consumidora.
Para ejercer estos derechos, conviene conservar el tique o la factura de compra y, cuando corresponda, el albarán de entrega. Estos documentos permiten acreditar cuándo se adquirió o recibió el producto y facilitan la tramitación de una reparación en garantía. También es importante pedir un justificante al entregar el producto para su reparación.
Este documento debe recoger la fecha de entrega a la empresa y describir la falta de conformidad o el defecto detectado. Una vez reparado el producto, la empresa deberá facilitar un segundo justificante que indique la fecha en que se devuelve y la medida correctora que se ha llevado a cabo.
En cuanto a la duración de la garantía legal, los productos nuevos cuentan, con carácter general, con una cobertura de tres años. En los productos de segunda mano, la empresa y la persona consumidora pueden acordar un plazo distinto, aunque nunca inferior a un año. A esta garantía obligatoria puede sumarse la garantía comercial, que algunos fabricantes o vendedores ofrecen voluntariamente.
Además, si después de la reparación el mismo problema vuelve a aparecer durante el año siguiente a la entrega del producto, se presume que se trata del mismo defecto que ya presentaba antes de ser reparado. Por otro lado, los fabricantes deben garantizar la disponibilidad de un servicio técnico adecuado y de repuestos durante un plazo mínimo de diez años desde que el producto deja de fabricarse.

