Riesgos del uso excesivo de auriculares en menores
De manera cada vez más habitual los menores de edad utilizan auriculares para escuchar música, ver vídeos o jugar a videojuegos. Este uso continuado y sobre todo a un volumen alto, tiene consecuencias negativas en su salud auditiva. Dos de cada tres menores de entre 5 y 12 años utilizan dispositivos de audio personales y la mitad se pasan al menos una hora al día con ellos en sus orejas, usándolos mayoritariamente tanto en casa como en la escuela y bastante en los viajes en coche (41 %). Una cuarta parte los emplean ocasionalmente en un avión, y menos del 10 % en el autobús escolar, al aire libre o en la cama.
El riesgo de daño auditivo está relacionado tanto con el volumen como con la duración de la exposición al ruido, y en los más pequeños de manera especial. Y es que, en los menores de 10 años, el oído es especialmente vulnerable al ruido porque sus estructuras auditivas aún se encuentran en desarrollo.
Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomiendan que la población infantil no se exponga a más de 85 decibelios (dB) durante más de una hora.
Someter al oído a un sobreesfuerzo por un sonido intenso puede provocar lesiones en las células ciliadas del oído interno, responsables de la transmisión de los sonidos al cerebro. Y esos daños, en muchas ocasiones, son irreversibles. Además, esta exposición puede deteriorar las sinapsis y las neuronas de forma directa.

