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Trucos y consejos para ahorrar y mejorar tu economía familiar

Trucos y consejos para ahorrar y mejorar tu economía familiar

Una casa, viajar, comprar un coche, darse un capricho… Ahorrar es una de las grandes metas de millones de españoles. A la vez, un problema. El desconocimiento o los malos hábitos llevan a desaprovechar la capacidad de ahorro entre gastos innecesarios o consumos imperceptibles.

Por eso, hay que estar atento hasta de los más pequeños detalles, desde la revisión de las facturas, las cuentas del banco o esos pagos que se escapan al radar del día a día. Estas son algunas de las claves, pero con los trucos que se explican a continuación lograrás ahorrar y mejorar la economía familiar de forma sencilla.

Anota todos tus gastos

Una costumbre tan sencilla como abrir una aplicación en el móvil y anotar todos nuestros gastos ayudará a controlar cuánto dinero gastamos cada mes y a qué lo destinamos. Así, se podrá valorar si, por ejemplo, se paga demasiado en luz o si el ocio consume una parte demasiado elevada de los ingresos. Una vez analizados nuestros gastos, se podrá elaborar un presupuesto mensual que ayude a ahorrar.

Recurre al crédito de forma puntual

Las tarjetas de crédito y los préstamos personales pueden sacar de más de un apuro, pero recurrir a ellos habitualmente puede acabar poniendo en un aprieto al bolsillo. Hay que endeudarse con precaución y recurrir al crédito de forma puntual, nunca para sufragar los gastos del día a día.

Di no al sobreendeudamiento

La mayoría de los expertos recomiendan no destinar más del 35% o 40% de los ingresos al pago de las deudas en su conjunto, incluida la hipoteca. Lógicamente, esa barrera no es inamovible y depende del sueldo, de las cargas familiares… En cualquier caso, es un objetivo que se debe intentar conseguir para no poner en riesgo las finanzas. Si en lugar de hipoteca, se paga alquiler, el tanto por ciento debería reducirse al 15% si se tiene más de 55 años o al 20% con menos, según el Banco de España y la CNMV.

Ahorra cada mes

Ahorrar, por poco que sea, es uno de los principios básicos para tener una economía doméstica saneada y poder sortear futuros imprevistos. Fijarse objetivos concretos de ahorro que animen a guardar parte del dinero, como comprar un coche. Algunas entidades permiten crear subespacios en sus cuentas, también llamados huchas o metas, para ahorrar para objetivos concretos.

Pero ¿cuánto se debería guardar cada mes? Según la regla 50/20/30, se debería distribuir la nómina de la siguiente manera: la mitad para los gastos imprescindibles, el 30% para los prescindibles y el 20% para ahorrar. 

Programa una transferencia automática

Hay que darle prioridad al ahorro y convertirlo en un hábito. Ahorrar a principio de mes en lugar de al final permitirá ser constantes y cumplir los objetivos. Para lograrlo, se puede programar una transferencia automática durante los primeros días de cada mes desde nuestra cuenta corriente a una cuenta de ahorro, así ni siquiera hay que preocuparse por hacerla manualmente.

Fija metas a largo plazo

Comprar un piso, un coche, ahorrar para la jubilación… Cuanto antes se comience, más fácil resultará lograr el objetivo, sobre todo si se aprovechan las ventajas del interés compuesto. “Cuanto antes se empiece a ahorrar, menos esfuerzo habrá que dedicar para conseguir el mismo saldo final, ya que gracias al interés compuesto no solo se rentabilizará el dinero, sino también los intereses que se ganen”.

Consume de forma responsable

La educación financiera no se basa únicamente en ahorrar, sino también en gestionar correctamente el presupuesto para llegar a fin de mes. Y una forma de conseguirlo es ser consumidores inteligentes, capaces de tomar las decisiones adecuadas para gestionar el dinero.

Antes de consumir, hay que comparar para encontrar el producto con la mejor relación calidad-precio. Comparar ayudará a ahorrar, por ejemplo, en la tarifa de la luz o del gas o a dejar de pagar comisiones bancarias. Tampoco hay que contratar ningún producto que no se entienda, así se evitará asumir riesgos innecesarios y aceptar cláusulas abusivas.

Ponte al día y repasa los conceptos que desconoces

Conceptos como TIN, TAE, comisiones o Euribor ayudarán a entender mejor el funcionamiento de los productos bancarios y, sobre todo, a comprender la letra pequeña de los servicios. Es más sencillo de lo que parece. Se puede recurrir a las múltiples fuentes que hay en internet como el Portal del Cliente Bancario del Banco de España.

Conoce los riesgos

No todos los productos esconden los mismos riesgos. Mientras que las cuentas y los depósitos son productos líquidos, salvo excepciones, y seguros, que cuentan con la protección del Fondo de Garantía de Depósitos, otros pueden registrar rentabilidades negativas y hacer que se pierda dinero. Los productos de financiación tampoco están exentos de peligro: algunos, como las tarjetas de crédito, son complejos y caros y otros pueden esconder cláusulas abusivas. Es importante entender los productos que se contratan y conocer los riesgos que entrañan.

Sé precavido

Revisar regularmente el extracto de las cuentas y de las tarjetas no solo nos ayudará a conocer el balance, sino que también permitirá reaccionar rápidamente si se es víctima de un fraude. Si se detecta cualquier movimiento sospechoso o un cargo no reconocido, hay que notificarlo cuanto antes al banco y cancelar la tarjeta afectada.

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