Una estafa de vishing deja a una persona sin 5.467 euros
La Policía Nacional ha informado de la detención de un hombre implicado en una estafa cometida mediante el método del vishing, un tipo de fraude telefónico que continúa creciendo y generando importantes perjuicios económicos y personales a sus víctimas.
El vishing es una técnica de ingeniería social utilizada por los ciberdelincuentes para engañar a los usuarios a través de llamadas de teléfono fraudulentas y obtener así información personal sobre ellos, guiarles para que descarguen e instalen programas maliciosos, así como intentar que realicen algún pago bajo algún pretexto. Para ello, los atacantes se hacen pasar por organizaciones legítimas, como bancos, servicios al cliente de empresas, entidades públicas, soportes técnicos de empresas entre otros.
En este caso concreto, el engaño comenzó cuando el afectado recibió una llamada en la que una persona, haciéndose pasar por su entidad financiera, le alertaba de un presunto cargo de 2.900 euros que él no habría autorizado. Para “resolver” la incidencia, los delincuentes le indicaron que debía ponerse en contacto con un supuesto gestor bancario a través de un número de teléfono facilitado durante la conversación. En ese momento, la víctima contactó con esa línea, creyendo en todo momento que trataba con personal legítimo de su banco.
A partir de ahí, los estafadores lograron manipular a la víctima mediante instrucciones que le transmitían bajo la apariencia de supuestas medidas de seguridad urgentes. El afectado, convencido de que estaba protegiendo su dinero, siguió las indicaciones de los estafadores hasta que finalmente comprendió que había sido víctima de un timo perfectamente diseñado.
Para evitar ser víctima de un vishing es recomendable seguir una serie de consejos tales como:
- Mantener la calma y no ceder a la presión.
- Ser escéptico de los premios o regalos que puedan ofrecer.
- No revelar información de ningún tipo a menos que se esté seguro de que la fuente es legítima.
- No hacer clic en enlaces sospechosos.
- Cortar la llamada ante la menor sospecha.
- Contrastar la información con terceras fuentes de confianza como, por ejemplo, consultar directamente con la empresa o servicio implicado a través de sus canales oficiales.

