La venta de productos falsificados ha dado el salto de la calle a Internet. Un gran parte de las plataformas especializadas en comercio electrónico se han convertido en un gran coladero para la venta de productos que imitan a las grandes marcas, copiando incluso el nombre. Y uno de los ejemplos más significativos es el de AliExpress.

En la tienda online del gigante chino Alibaba se pueden encontrar, entre otros muchos productos, un reloj bajo la marca Rolex por tan solo 19 euros, un bolso de Christian Dior por 38,17, otro de Hermes por 21,14 o un anillo de Cartier por 12 euros.

Aunque no hay cifras exactas, el sector del lujo considera que las pérdida pueden ser millonarias y ha reclamado por ello a la Comisión Europea que obligue a las plataformas online a adoptar todas las medidas necesarias que detectar y evitar la venta de productos falsificados en Internet, así como su posterior reaparición. Y es que Aliexpress, como otras tiendas online, no vende directamente estos productos, pero sí que facilita el canal para su comercialización.

La ECCIA (European Cultural and Creative Industries Alliance), como representante de la industria europea del lujo y la alta gama y que aglutina a más de 600 marcas, considera que la nueva normativa de Servicios Digitales (Digital Services Act, por sus siglas DSA) impulsada por Bruselas no es suficiente y pide así medidas más contundentes.

Con esta propuesta, realizada el pasado mes de septiembre y a la que España se ha unido a través del Círculo Fortuny, el sector quiere frenar la proliferación de falsificaciones online, teniendo en cuenta que un 6,8% de todas las importaciones europeas de terceros países son productos falsificados y pirateados, con un valor de 121.000 millones, según cifras de la OCDE. Además, las falsificaciones online suponen un riesgo creciente para su propia seguridad y bienestar, ya que los consumidores se vuelven cada vez más vulnerables a las estafas online.

Según datos de Bain & Company, se estima que en tan solo 5 años el 30% de las compras de artículos de lujo y alta gama se realizarán de forma online. Por ello, la industria está virando hacia un nuevo entorno, en el que el consumidor pasará del entorno físico al digital de forma automática. “En este contexto, es imprescindible construir un ecosistema sostenible, donde los consumidores y las marcas puedan operar de forma segura”, aseguran desde el Círculo Fortuny.

Andema, la Asociación para la Defensa de la Marca, apunta en este mismo sentido, al igual que el Círculo Fortuny que es indispensable que los intermediarios -como las grandes plataformas de comercio electrónico- actúen de forma proactiva para evitar que falsificaciones lleguen a venderse en sus establecimientos digitales, y que los consumidores reciban información precisa y veraz de los productos que adquieren. Y es que, según la organización, “lo es ilegal en el mundo offline, debe ser ilegal también en el mundo online”.