Unicef alerta de carencias en la protección y transparencia sobre la atención a la infancia en la sanidad privada
Unicef España ha analizado el impacto del sector privado sanitario en la infancia y advierte de que, pese a la existencia de sistemas consolidados para gestionar los riesgos clínicos generales, persisten carencias en transparencia y rendición de cuentas específicamente vinculadas a la atención de niños, niñas y adolescentes.
El estudio ha evaluado el impacto y el desempeño del sector sanitario español en ámbitos como la vida, el desarrollo, el bienestar y los derechos de la infancia. Para ello, ha analizado 12 empresas vinculadas al aseguramiento y la prestación sanitaria, la actividad hospitalaria, los servicios sanitarios especializados y los sectores farmacéutico, biotecnológico y de laboratorios.
El sector obtiene una puntuación global de 1,28 sobre 2, correspondiente a la categoría de Integración Indirecta. Entre las principales carencias, el informe señala que la mayoría de las empresas no publican indicadores específicos sobre infancia, como eventos adversos pediátricos, tiempos de respuesta o niveles de satisfacción de las familias, lo que limita la transparencia y la rendición de cuentas en este ámbito.
La dimensión mejor valorada es la de seguridad y calidad de productos y servicios, con 1,54 puntos sobre 2. Esta puntuación se sustenta en sistemas de farmacovigilancia, cumplimiento de los requisitos regulatorios, protocolos clínicos y comités de seguridad.
El enfoque integral del niño también obtiene una valoración destacada, con 1,50 puntos sobre 2. Nueve de las 12 empresas analizadas alcanzan al menos 1,5 puntos en esta dimensión, que contempla aspectos como la salud mental y emocional, la prevención, el desarrollo, la discapacidad, la neurodivergencia y el acompañamiento a las familias.
En cambio, la protección y salvaguardia infantil obtiene la valoración más baja con 0,93 puntos sobre 2. Ninguna de las 12 empresas analizadas alcanza 1,5 puntos sobre 2 en los indicadores relacionados con protocolos, formación y sistemas de salvaguarda. El estudio señala que, aunque las compañías disponen de compromisos éticos generales, existen carencias en procedimientos operativos específicos para responder ante posibles situaciones de maltrato, abuso o negligencia infantil.
Ante esta situación, Unicef España plantea avanzar desde un enfoque centrado principalmente en los aspectos clínicos y regulatorios hacia una integración operativa de los derechos de la infancia. Entre sus recomendaciones figura el desarrollo de protocolos específicos y la implantación de formación obligatoria y periódica para los profesionales.
El informe también propone adaptar los entornos asistenciales y digitales a la edad y el grado de madurez de niños y adolescentes, así como publicar indicadores específicos sobre calidad y seguridad pediátrica. A su vez, recomienda incorporar de forma temprana la salud mental en la atención pediátrica habitual y reforzar los mecanismos de participación para que las opiniones y expectativas de niños y adolescentes se tengan en cuenta en las decisiones que les afectan.
La infancia sigue fuera de la estrategia empresarial
Unicef España ha elaborado este estudio en colaboración con el Centro de Innovación Social y Sostenibilidad del IE University, tras analizar 75 empresas de diez sectores claves para la infancia: alimentación, consumo, energía, estética, medios de comunicación, salud, servicios financieros, tecnología y gaming, textil y calzado; y turismo y viajes.
Según las conclusiones generales, las empresas españolas no integran a la infancia como grupo de interés en sus decisiones empresariales. Así, siete de cada diez empresas analizadas no tienen en cuenta a la infancia en su modelo de negocio, a pesar del impacto que su actividad tiene en niños, niñas y adolescentes.

